Opinión

La columna de Ernesto Contreras: El tanque no tiene techo

Christian Garin destrozó todos los pronósticos y cierra esta semana un 2018 de ensueño, en el cual trepó 223 lugares en el ránking ATP.

La columna de Ernesto Contreras: El tanque no tiene techo

Fotos: Instagram Christian Garín

Demoró, pero llegó. El anhelado salto de Christian Garín finalmente es una realidad. El ex campeón mundial sub 14 fue catalogado desde niño como la gran esperanza del tenis nacional, pero por una u otra razón su despegue fue más lento de lo pronosticado.

Luego de pasar por una decena de técnicos, Garín encontró en el argentino Andrés Schneiter al hombre indicado para llevarlo al siguiente nivel, tal como ocurrió en su momento con Fernando González y Horacio de la Peña.

"Gago" arrancó el año en el lugar 312 y en su primer partido del año tuvo una durísima derrota ante el ecuatoriano Emilio Gómez, 508 del mundo, en la primera ronda del futuro de Los Angeles, Estados Unidos.

Diez meses después, el chileno trepó 223 lugares y se convirtió en el decimocuarto tenista nacional en entrar al anhelado grupo de los 100 mejores del mundo.

Pero para llegar a este sitial, Garín debió resetearse y básicamente empezar de cero, tal como lo reconoció tras ganar el Challenger de Lima: "Recuperé las ganas de ganar que tenía a los 15 años y que la perdí durante un tiempo. Me costaba competir, no aceptaba que había gente mucho mejor que uno. Ahora compito a mucho mejor nivel", sostuvo.

"Me siento más seguro. El autocontrol es lo que más he mejorado. Es un trabajo silencioso, con sicólogos, preparador físico y fisiólogo. No es solo jugar partidos, son horas de entrenamiento", finalizó.

Imagen foto_00000002

Además del aspecto mental, el chileno agregó a su rico arsenal de golpes una gran velocidad de piernas y una solidez que le permite ganar partidos que antes perdía. Una prueba de esto son los match points salvados ante Clezar en Campinas, Berlocq en Santo Domingo, y las batallas que le ganó a Delbonis en las finales de los torneos anteriormente mencionados. El viejo Garín era competitivo, pero no ganaba este tipo de partidos.

Otra muestra de su madurez es lo hecho en Lima, donde ganó sin mostrar su mejor versión. Una prueba de esto es que arrancó perdiendo el primer set ante Olivo, Dellien y Monteiro.

Si alguien aún no calibra lo hecho por "Gago", es cosa de ir a los números.

Nunca un tenista chileno ganó tres torneos consecutivos y en Sudamérica solo Guillermo Coria logró ganar cuatro challengers en línea, algo que podría emular Garín en caso ganar en Guayaquil, su último torneo de la temporada.

Además, se convirtió en el segundo tenista con mayor progreso en el mundo tras avanzar 223 puestos, siendo solo superado por el japonés Yoshihito Nishioka quien trepó 289 sitios en el ránking ATP.

Con su nuevo status, Garín tendrá la gran oportunidad de probarse en el máximo nivel, ya que con su ránking podrá ingresar de forma directa a la mayoría de los torneos del circuito mayor, incluyendo el cuadro principal del Abierto de Australia donde podrá demostrar que sus logros no fueron producto del azar. Lo mejor aún está por venir.

-