La columna de Manfred Schwager: Decisiones

Revisa el análisis del periodista de Al Aire Libre en Cooperativa de lo que viene para la NBA.

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Por Manfred Schwager, @mschwagerv

La nueva temporada de la NBA comenzó una semana antes de lo previsto para Minnesota. La dirigencia de los Timberwolves debió reunirse de emergencia con una de las estrellas de su plantel, el alero Jimmy Butler, quien les comunicó su intención de ser traspasado cuanto antes, e incluso les entregó un listado con sus destinos preferidos.

Una situación que suele ocurrir en la liga, si recordamos que Kyrie Irving y Kawhi Leonard también forzaron sus salidas desde Cleveland y San Antonio, sólo por nombrar dos casos del último año. Lo inusual es el momento que escoge Butler: apenas días antes del inicio de la pretemporada y a un mes de que comience la competencia en Estados Unidos.

De hecho, el timing es clave en esta inesperada situación para Minnesota: tanto el propio Butler como el pívot Karl-Anthony Towns están en el último año de sus respectivos contratos, por lo que la franquicia debe optar por alguno de los dos para ofrecerle una renovación por el monto máximo posible, ya que jugarse por ambos es complicado debido a las normas salariales en la NBA.

El camino que está tomando Butler habla mucho del jugador que visualiza ser. Tanto en su primer equipo, Chicago Bulls, como en el año que lleva en Timberwolves, ha destacado por ser extremadamente trabajador, atento a los detalles y con la confianza y el talento suficientes para echarse a sus compañeros al hombro cuando la situación lo requiere.

Un estándar personal muy alto que el alero se impuso desde joven, pero que en ocasiones no ha encontrado eco en sus propios compañeros e incluso en sus superiores. Así fue en los Bulls, donde tuvo varios encontrones con el entrenador Fred Hoiberg, y luego con la misma dirigencia de Chicago que optó por traspasarlo hacia Minnesota antes que consolidarlo como el nuevo líder del equipo.

Ahora los Timberwolves se encuentran en una posición similar, debiendo decidir entre el consolidado Butler que los ayudó a volver a los playoffs tras 13 años de ausencia, o apostar por Towns y Andrew Wiggins, dos figuras jóvenes que parecen haberse estancado en su desarrollo en la NBA y que no tienen la mejor de las relaciones con el veterano.

A propósito de Wiggins: un hermano del escolta canadiense celebró con un "aleluya" en redes sociales la petición de Butler, a lo que el alero respondió que espera ver "la misma energía" en cancha por parte de su todavía compañero.

Mientras tanto, la dirigencia de Minnesota ha respondido negativamente a las consultas que ya han realizado otras franquicias por el jugador, asegurando que Butler es parte del futuro del equipo bajo cualquier circunstancia.

Una declaración que deberán sustentar con acciones, en un momento en que parece muy difícil lograr la armonía necesaria en el camarín de los Timberwolves para encarar la nueva temporada. Más temprano que tarde llegará el momento de tomar una decisión sobre el plantel en Minnesota, y seguramente pocos quedarán conformes con su resultado. Tenga o no a Butler en el equipo.