La columna de Pelotazo: Bielsa da esperanzas a Rueda

El periodista de Al Aire Libre en Cooperativa repasó los números del técnico colombiano.

Foto: Archivo La columna de Pelotazo: Bielsa da esperanzas a Rueda

En el siglo XXI hemos visto a ocho entrenadores de la Roja (de 10 posibles) que llegaron a dirigir en un noveno encuentro.

Si revisamos el listado por rendimiento, Reinaldo Rueda es sexto: Sampaoli (7 triunfos, 1 empate, 1 derrota, 81.4%), Acosta (5-2-2, 62.9%), Borghi (4-4-1, 59.2%), Pizzi (5-0-4, 55.5%), Olmos (4-2-3, 51.8%), el colombiano (3-3-3, 44.4%), Bielsa (3-2-4, 40.7%) y García (2-0-7, 22.2%).

Tal cual, como va la cosa, Rueda ha comenzado mejor que el rosarino. Hagamos el desglose.

Bielsa tuvo cinco amistosos y cuatro partidos por clasificatorias. La Roja en ese periodo anotó ocho goles y le marcaron 10.

En el caso del cafetero, todos han sido amistosos. La selección hasta ahora ha marcado 10 tantos y le convirtieron doce.

El trasandino hizo debutar a dos jugadores en ese tiempo: Isla y Estrada. A su vez Rueda ha dado la chance de iniciarse en la Roja a 15 futbolistas: Araos, Arias, Bizama, Bolados, Collao, Cuevas, Jeraldino, Martínez, Mora, Sierralta, Vegas, De Paul, Dávila, Cortés y Parot.

Es decir, en lo único que Bielsa supera a Rueda en sus primeros nueve encuentros en la selección chilena es en la defensa menos batida. Empatan en triunfos. Y en el resto pierde: empates, derrotas, rendimiento, delantera goleadora y debut de jugadores.

La crítica al argentino se dio en los partidos clasificatorios a Sudáfrica 2010. Perdió con Argentina en Buenos Aires (2-0), venció a Perú en Santiago (2-0), logró un empate ante Uruguay en Montevideo (2-2) y perdió categóricamente ante Paraguay en nuestro país (3-0).

Cuatro puntos de doce posibles, con una contracara en la segunda fecha doble, ya que jamás se habían logrado puntos visitando a Uruguay y la caída ante los guaraníes fue inesperada.

Si miramos lo que vive Chile ahora no existen partidos por competencias, sólo amistosos. Dicen que estos duelos son de prueba, y es cierto, pero generalmente están intercalados por encuentros de torneos sudamericanos o mundiales. Por ende, el técnico está obligado a probar lo justo, ya que no hay margen en los partidos por los puntos.

No es común tener un año con nueve amistosos sin jugar aún por un torneo. Hay que remontarse hasta el 2007 para ver algo semejante. Fue la previa al momento más triste y más vergonzoso que tuvo la Roja en este siglo: la Copa América y el Puerto Ordazo.

Ahora no viviremos algo semejante, por suerte. Sin embargo, nos estamos preparando para luchar por el tricampeonato de América y pese a llevar 11 meses de trabajo son más las dudas que las certezas.

Certezas.

1- El arco. Con los problemas y la lesión de Bravo no era fácil elegir a un portero que reemplazara al capitán por diez años de la Roja. Arias debutó y dio confianza. Lamentablemente se lesionó también.

2- Maripán. Es el único que ha jugado los nueve partidos completos en la era Rueda. Al desaparecer Jara del mapa y con Medel en el medio ha sido el referente de la zaga.

Dudas.

1- La defensa. En relación al punto anterior, la zaga extraña al Pitbull. Maripán, o Roco en su defecto, tienen que ser acompañados por Medel. Poner de centrales a dos jugadores jóvenes, con poco tiempo en la Roja, es un riesgo. Rueda hace la prueba en amistosos y ante Costa Rica se sufrió un gol por arriba, lo cual debiera ser la virtud de una zaga alta.

2- El centro. Al poner a Medel alteró al mediocampo bicampeón de América. Díaz no es nominado, Aránguiz viene saliendo de una lesión y Vidal no cuenta, porque con lo crack que es, rinde en cualquier zona.

3- El gol. Es lo que no tiene la Roja. El máximo artillero del proceso es Maripán. Un defensa, con dos goles. Tan desesperado está Rueda por las anotaciones que nominó a Paredes, el tercer jugador más veterano que jugó por la selección. ¿Y Vargas? Dicen que cometió indisciplina. Entonces, que lo castiguen. Tal como a todos los que participaron de los "azo" (bautizazo...). Y cuando cumpla, volverá y rendirá más que los que están hoy. Nos vemos en Temuco.