La columna de Pelotazo: El golazo inolvidable

¿Cuáles son los tuyos? El recuerdo a uno que cumple 20 años.

La columna de Pelotazo: El golazo inolvidable

La cuarta fecha del Campeonato Nacional nos entregó golazos como el de José Luis Muñoz, el de Matías Rodríguez o el de Yulián Mejía. El tiempo dirá si pasan los años y nos seguiremos acordando de esos tantos. Todo depende de la memoria de cada uno, del cariño que se tenga al autor del gol o de la importancia del mismo.

El tanto del defensa de la U, por la zona en que se gestó, hizo recordar el gol de Esteban Paredes a los azules en el superclásico del año pasado. Otros, por lo cerrado del tiro, pudieron haber recordado el "gol imposible" de Jorge Aravena a Uruguay en 1985.

Lo cierto es que este miércoles se cumplen 20 años de un gol, para mí, inolvidable. No hay que ser hincha de Colo Colo para acordarse del golazo de Marcelo Barticciotto en El Cobre.

El 13 de marzo de 1999 el Cacique visitó a Cobresal por la tercera fecha del campeonato. Danilo Figueroa (7') abrió la cuenta para los locales y Alonso Zúñiga empató para la visita. En la segunda etapa, cuando el reloj marcaba catorce minutos, el '7' de los blancos sacó un zapatazo desde la mitad de la cancha y batió al portero Antonio Zaracho.

Ese partido fue televisado por TVN y Pedro Carcuro dijo seis veces "miren lo de Barticciotto", mientras la pelota volaba por los cielos y caía dentro del arco minero.

Es uno de tantos golazos que han acompañado la vida del futbolero.

El fanático de Universidad de Chile recordará el globito de Walter Montillo ante Flamengo en 2010.

El de Universidad Católica hará lo propio con la volea de Gary Medel en uno de los clásicos universitarios de 2007.

El de Universidad de Concepción tendrá en su memoria la rabona de Mauricio Cataldo a la U en 2003.

Qué decir del hincha de la Roja. El gol de Fabián Orellana a Argentina en 2008, el tanto de Eduardo Vargas a España en 2014 o el de Mauricio Isla a Uruguay en 2015 entran en el recuerdo eterno.

Cada uno tendrá sus golazos favoritos, predilectos, y lógicamente, otros que odie. Esos que jamás olvidará. Lo cierto es que con ellos se va escribiendo la historia propia como futbolero, con alegrías y tristezas.

Ganar siempre gusta y con un golazo se disfruta más.

Perder siempre duele y con un golazo se sufre más.

El golazo te marca para siempre, te guste o no.

A doce minutos del final Rubén Martínez empató 2-2 el encuentro ante Colo Colo, sin embargo, el gol recordado hasta hoy es otro.