Suspendido empresario de la NBA pidió perdón por dichos racistas

"Fue un error terrible y no lo volveré a hacer", dijo Donald Sterling.

Planteó la posibilidad de recibir "otra oportunidad".

Suspendido empresario de la NBA pidió perdón por dichos racistas

La NBA está presionando a Sterling para que venda el equipo de Los Angeles Clippers, que adquirió en 1981.

Llévatelo:

El suspendido dueño de Los Angeles Clippers, Donald Sterling, pidió perdón públicamente por los comentarios racistas que emitió en una conversación privada que fue grabada sin su consentimiento.

El multimillonario Sterling, de 80 años, apartado a perpetuidad de la dirección del equipo por orden del comisionado de la NBA, Adam Silver, afirmó en declaraciones ofrecidas a la cadena de televisión CNN que había cometido "un terrible error", pero negó estar contra los negros o cualquier minoría.

"No soy racista", dijo Sterling al periodista Anderson Cooper en una entrevista grabada el domingo y que será transmitida este lunes: "Cometí un terrible error. Estoy aquí para disculparme".

La declaración de Sterling es la primera que hace en público desde que fue expulsado de la NBA.

"Soy un miembro bueno que cometió un error", dijo: "¿No tengo derecho a cometer un error, luego de 35 años? Yo amo mi liga, amo a mis socios. Es un error terrible, y no lo volveré a hacer", aseguró.

La entrevista se da dos semanas después que Silver tomara la decisión de expulsar a Sterling, y todo el aparato legal de la liga ya trabaja en la operación de forzar al dueño de los Clippers a vender el equipo, que consiguió en 1981 y que se calcular que ahora podrá tener un valor superior a los 1.000 millones de dólares.

Sterling dijo que no había pedido disculpas antes porque estaba "emocionalmente perturbado".

"La razón por la que todo es muy difícil para mí es que me equivoqué. Yo causé el problema. No sé cómo corregirlo", dijo.

Añadió que "si los dueños sienten que merezco otra oportunidad, me la darán".

Habla la esposa

Los comentarios de Sterling se produjeron el mismo día en el que la cadena ABC dio a conocer fragmentos de una entrevista que su esposa, Shelly Sterling, de la que está separado, concedió a la veterana y prestigiosa periodista Barbara Walters.

Shelly Sterling dijo que ella pelearía para retener su 50 por ciento que tiene en la propiedad del equipo y que tratará de conseguirlo de forma "amigable", pero que si no se diera de tal manera entraría de lleno el aparato legal.

"Voy a pelear esa decisión", declaró Shelly Sterling. "Para ser honesta, me pregunto: si una esposa de uno de los dueños (en la NBA), y hay 30 dueños, hiciese algo similar, dijese los mismos epítetos racistas, ¿expulsarían a su esposo? ¿O lo dejarían?. No veo por qué debo ser castigada por sus acciones".

Pero de inmediato, el portavoz de la NBA, Mike Bass, declaró que Shelly Sterling no podrá seguir como copropietaria de los Clippers y su argumento fue de tipo reglamentario.

Bass explicó que, de acuerdo con las reglas operativas de la NBA, "si la participación controlada por un dueño se extingue por la votación de tres cuartas partes (de los otros propietarios), automáticamente debe cesar también la inversión de otros participantes".

Algo que el Pierce O'Donnell, abogado que representa a los intereses de Shelly Sterling, consideró que no es tan fácil de ejecutar.

Una opinión legal que también comienza a ser tenida en cuenta por el resto de los dueños de la NBA que han entrado en un "mutismo" completo al ver que el asunto puede "complicase" si el mismo entra de lleno en la disputa legal.