La columna de Barticciotto: Cabrones, técnicos y verdades

Revisa la opinión del comentarista en torno a la salida de Agustín Orión.

La columna de Barticciotto: Cabrones, técnicos y verdades

No estoy de acuerdo con los futbolistas cabrones, los que se toman atribuciones que no le corresponden, y que se creen que por ser figuras o por ser queridos por la gente son más importantes que el club. Aclaro esto porque es lo que pienso y no porque Orión lo sea.

Estoy totalmente de acuerdo que los técnicos tengan la potestad (y esta tiene que ser otorgada por los dirigentes de turno) para tomar las decisiones que se le antojan en beneficio de su equipo o del proyecto institucional.

Uno como jugador puede estar de acuerdo o no con aquellas decisiones pero tiene que aceptarlas, el DT es el jefe y es el que manda.

También considero que a los futbolistas hay que decirles la verdad, aunque sea triste y no tenga remedio. El trato con aquellos que tienen más pergaminos o mayor trayectoria, no digo que tenga que ser diferente pero al momento de resolver una situación, todos esos pergaminos hay que ponerlos en la balanza.

Vuelvo a repetir, me parece correcto (ahí podremos discutir si Bryan Cortés es más arquero que Orión) que Mario Salas tome la decisión de elegir como su arquero titular al iquiqueño, lo que no me parece es que se le diga a Orión que será el tercer arquero y que va a tener que pelear el puesto con Carabalí, que recién sube al primer equipo.

Orión tendría que haberse quedado, siempre y cuando su técnico le hubiese dicho que iba a pelear el puesto con Bryan Cortés. Quizás ahí el portero argentino no habría tomado la decisión de irse.

Es mejor decirle a un futbolista que no va a ser tenido en cuenta que darle vueltas al asunto, tratando de buscar que la decisión de irse sea de él. El proyecto de Colo Colo está por encima de cualquier futbolista, sea quien sea, y eso lo van a tener que entender dentro del camarín albo.

Tampoco me pareció la presencia de varios futbolistas (supuestamente los referentes) en la conferencia de prensa. Podrían haberlo respaldado al otro día individualmente cuando los entrevistaran porque de seguro les preguntarían del tema. Entiendo y me parece bien que les duela y que lo apoyen, pero hay que tener cuidado con eso. Si bien estar con uno no quiere decir que estoy en contra del otro, ayer dio esa sensación, que se respaldó al compañero y que se estuvo en contra de la decisión de su técnico y del club.

Es de esperar que todo esto no genere grietas dentro del camarín, que perjudique el rendimiento del equipo y que afecte la convivencia diaria. A veces las defensas corporativas excesivas y poco objetivas no son buenas, hay de todo en nuestro medio, no todos son blancas palomas ni todos son el engendro del mal, ni los futbolistas, ni los dirigentes, ni los periodistas. Las cosas al final se saben, es mejor que alguien diga la verdad de lo que pasó, para dejar de especular, de opinar y de escribir columnas como ésta, porque uno tiene que escribir esto tratando de escarbar en lo que pudo pasar y no en lo que pasó realmente.

Siempre, pero siempre primero están los clubes, en este caso Colo Colo y su historia. Los futbolistas por más importantes que sean, son hormigas al lado de ese Elefante Blanco que merece memoria y respeto. Por favor, que alguien lo entienda, si no, ya sé cómo va a terminar ésta novela, y mejor no se lo digo. Saquen ustedes sus propias conclusiones.