La columna de "Pelotazo": Volvió lo que extrañábamos

Se está jugando la liguilla de Primera B y esta semana vuelve la Copa Chile.

La columna de "Pelotazo": Volvió lo que extrañábamos
Llévatelo:

Al fin volvió el fútbol. Luego que un grupo de imbéciles se metiera al Bicentenario de La Florida a interrumpir el partido de La Calera con Iquique, y que un grupo de ineptos no lograra controlarlos, no se volvió a jugar fútbol profesional en Chile.

En rigor hubo un partido más. Aquel entre Cobresal y Unión Española en El Salvador que terminó con triunfo para los mineros, pero ese día, se acabó la fiesta para todos.

Hubo amistosos. Sin embargo, faltaban esos duelos por los puntos, esos encuentros donde se juega algo, como pasa ahora con la liguilla de Primera B, donde se busca un rival para La Serena en busca del ascenso a la Serie de Honor.

Que haya tensión, que haya hinchas gozando y sufriendo a metros de distancia, con gente vendiendo sus cafés y sándwich de siempre para ganar unas monedas, con el árbitro recibiendo pifias aunque lo esté haciendo lo mejor posible, con el sol pegando en las cabezas, con todo lo que extrañamos por semanas.

A eso se suma que este fin de semana vuelve la Copa Chile. No porque comience una nueva edición, sino porque hay que terminar la del año pasado. Como el ludo setentero tenemos a Colo Colo, Universidad de Chile, Universidad Católica y Unión Española soñando con el título. Los cruzados enfrentarán a los albos, mientras los azules harán lo propio ante los rojos.

Según información de los últimos días, los "hispanos" dejaron de lado su capricho y saldrán a la cancha en La Serena para jugar la semifinal frente a la U. Es lo que corresponde. No hay nada mejor que definir los premios, los cupos y las copas en cancha. Y en ese sentido, este partido es muy importante, porque quien pase a la final además clasificará a la Copa Libertadores para jugar una llave ante Internacional de Porto Alegre.

En el caso de la otra llave es un envión anímico para comenzar la temporada. Si miramos al "Cacique", necesita urgente una buena noticia tras un 2019 para el olvido. Eliminar a la UC implicaría ganar en confianza para lo que viene, donde lo más exigente será la fase de grupos de la Libertadores. Por el contrario, quedar fuera ante Católica es iniciar el 2020 lleno de dudas, con Mario Salas en su segundo año en la banca.

Por su parte la franja viene de ser bicampeón nacional y tiene "espalda" para enfrentar a los albos. Si llegaran a quedar eliminados, tienen cuatro torneos más en el año para mostrar sus capacidades y habrá paciencia con un técnico que recién comienza como Ariel Holan. Y qué decir si clasifican a la final, será una extensión del buen momento que vive el cuadro estudiantil.

Algo justo de todo esto es que quienes disputaron esta Copa Chile por otro equipo, no puedan jugar por su nuevo club. Casos de César Fuentes, Sebastián Galani, Alvaro Salazar o Tomás Asta-Buruaga por poner un ejemplo, al menos, por club participante.

Todo en orden entonces para volver a disfrutar del fútbol que tanto extrañábamos y con el deseo que nadie meta la cola para estorbar, de nuevo.