La columna de Marcelo Barticciotto: Un cambio ahora sería una hecatombe para el fútbol chileno

Nuestro comentarista entregó su visión sobre la gira de la Roja por Norteamérica.

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La selección está en rodaje y no es un juego de palabras. Usted se puede preguntar, ¿después de un año? Y sí, hay atenuantes que hacen que el funcionamiento no sea el ideal.

Por ejemplo, la generación dorada ya no es la misma, el recambio del que tanto se hablaba no existe, la mayoría de los futbolistas que fueron llamados como alternativas, o pensando en reemplazar a los que estaban, no dieron el ancho.

Es por eso que echarle toda la culpa a Reinaldo Rueda me parece excesivo e injusto.

No me voy a subir al carro de los que quieren que el colombiano se vaya, ni de los que dicen que es un desastre como entrenador.

Un cambio en este momento sería una hecatombe para el fútbol chileno, no queda nada para la Copa América y el técnico caleño debe conducir la selección en esa instancia.

Le compro que la Roja no convence, que juega bien por momentos, que no es el equipo sólido de antaño y que Rueda ha mostrado indicios de confusión en formaciones, citaciones de jugadores, cambios y afirmaciones en sus declaraciones que después no se cumplen.

En los últimos dos partidos, Rueda sorprendió citando a futbolistas que nunca habían estado y no jugaron ni un minuto y otros lo hicieron menos de cinco.

Jugó contra México con un sistema y contra Estados Unidos con otro. Algunos de los que jugaron contra México, por la derrota y por el funcionamiento del segundo tiempo, salieron perjudicados, como en el caso de Eugenio Mena, Erick Pulgar, Pedro Pablo Hernández e Iván Morales.

El técnico para el segundo partido eligió a otros y cambió el sistema, Chile ayer mejoró un poco, tuvo la pelota la mayor parte del tiempo, pero no lastimó nunca. Le faltó profundidad y jugó mucho para atrás al no encontrar líneas de pase hacia adelante.

Pocos aprovecharon la oportunidad, Oscar Opazo en mayor medida y un escalón más abajo Esteban Pavez y Gonzalo Jara; mucho más no hay.

Esta es una selección de muy buen pie, pero eso no te sirve de nada si no se traduce en verticalidad, profundidad y en generar situaciones de gol.

La Roja tiene que mejorar en todas sus líneas, pero de tres cuartos de cancha hacia adelante es donde más lo necesita. El tiempo de prueba se agotó, habrá que rogar que cuando empiece la hora de la verdad, lleguen las situaciones y se abra el arco.