"Pollo" Véliz recordó el Mundial sub 17 de 1993: Neira era chispeante, como Romario o Bebeto

El técnico de aquella selección rememoró la experiencia del equipo que fue tercero del mundo.

"Pollo" Véliz recordó el Mundial sub 17 de 1993: Neira era chispeante, como Romario o Bebeto
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Leonardo Véliz, técnico de la recordada selección chilena que alcanzó el tercer lugar en el Mundial sub 17 de 1993, rememoró la experiencia de aquel equipo y aseguró que muchos de ellos tenían mucha calidad

"Hicieron buena carrera muchos de ellos. Pero que un joven chileno en esos años fuera a llegar a Real Madrid era casi imposible, eran otros tiempos. Y además el fútbol ha cambiado. Por ejemplo, Neira era extraordinario, como Romario y Bebeto, por ser un delantero chispeante. Claro que en esa época, muchos buscaban delanteros más grandes, jugaban a tirar centros. Messi ayudó mucho a cambiar eso, a jugar más a ras de piso", comentó en diálogo con La Cuarta.

Sobre Sebastián Rozental, en tanto, contó que "en el torneo de L'Alcudia, antes del Mundial de Japón, se me acercó Vicente del Bosque, que buscaba jugadores para Real Madrid, y me habló de Rozental, que era interesante. Decía que tenía muy buen biotipo: era potente, rápido y manejaba bien la pierna izquierda. Fue una lástima lo de su lesión, de seguro que del Glasgow Rangers saltaba a un gran equipo inglés".

En lo personal, Véliz dijo que ese equipo fue clave en un complejo momento: "La verdad es que los chicos de la Sub 17 paliaron mi tristeza e hicieron mi vida más placentera. Dos meses antes del Mundial, murió mi señora (María Angélica Villalobos), y muchos me veían como su padre en ese momento. Entrenábamos harto, jugábamos partidos en Santa Laura y todo eso ayudaba a tener la cabeza ocupada. Pero llegaba la noche y esas eran horas difíciles, lloraba harto junto a mis tres hijos. Por suerte algunos picarones me trataron de levantar el ánimo, incluso me molestaban con que iban a conseguirme polola", contó.

"Manuel Neira y Frank Lobos eran buenos para la talla. Decían que habían conocido una niña linda, pero que la mamá estaba mejor. En verdad ese año 93 es inolvidable, desde lo profesional y en lo personal fue muy emotivo", añadió el entrenador.