De Rueda a Lasarte: Los procesos de confusión que dejaron a La Roja fuera de Qatar 2022

Ambos técnicos no tuvieron un buen rendimiento en el "Equipo de Todos".

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Se acabaron las Clasificatorias Sudamericanas y terminaron con una triste eliminación en el camino para el Mundial de Qatar 2022, con dos procesos liderados por Reinaldo Rueda y Martín Lasarte, que no pudieron darle un valor agregado a una "Generación Dorada" que tenía la última chance de ir a una cita planetaria en conjunto.

Rueda inició con polémica y no pudo encontrar el recambio

Reinaldo Rueda Rivera, en ese entonces destacado ex entrenador de las selecciones de Colombia, Ecuador y Honduras, y clubes como Atlético Nacional y Flamengo, llegó el 11 de enero de 2018 a Chile para tomar el buzo de La Roja, con la misión de levantar deportivamente a un equipo que venía de no clasificar de forma increíble al Mundial de Rusia 2018 y, además, de recomponer un camarín hecho trizas por problemas extra futbolísticos, con el conflicto entre Claudio Bravo y Arturo Vidal como gran desafío a solucionar.

Rueda tuvo su primera prueba de fuego en marzo de aquel año con su primera convocatoria, la que no estuvo fuera de polémica, ya que Bravo se bajó de inmediato, asegurando que le había pedido al estratega que no lo llamara por temas familiares y acusando también que no lo dejaron integrar a un preparador de arqueros al equipo.

Con esta contingencia y con el ánimo hirviendo dentro del camarín, Gary Medel tomó la capitanía y se adueñó de ella en el período del caleño, en el que Bravo siguió sin estar por una rotura de tendón de Aquiles, de la que se recuperó tras varios meses, aunque eso no le alcanzó para ser nominado a la Copa América.

Los desafíos oficiales

Rueda llegó a la Copa América 2019 sin convencer con su estilo de juego y tampoco con sus múltiples pruebas de jugadores jóvenes para buscar recambio. Pese a esto, y con Gabriel Arias como portero titular, Chile hizo una aceptable competencia, consiguiendo el cuarto lugar, con una dolorosa derrota ante Perú en semifinales, pero mostrando buen fútbol en varios partidos.

Con este envión, se esperaba con ansias el comienzo de las Clasificatorias, que ya se habían pospuesto desde octubre de 2019 a marzo de 2020, por decisión de la FIFA, pero que la pandemia del Covid-19 se encargó de aplazar por siete meses más.

Ya con Claudio Bravo de vuelta, por su buen rendimiento en los pocos minutos que tuvo en Manchester City y después con continuidad en Real Betis, el camino a Qatar comenzò con dos dolorosos duelos ante Uruguay y Colombia, con derrot y empate al último minuto, respectivamente, y con un pésimo arbitraje del paraguayo Eber Aquino en el primero de esos dos duelos, en octubre de 2020.

En noviembre, La Roja logró su primera victoria ante Perú en el Estadio Nacional, pero cinco días después lamentó una de las peores derrotas del último tiempo ante Venezuela en Barinas, lo que desgastó de forma definitiva el proceso de Rueda, quien en enero decidió partir para asumir nuevamente en la selección colombiana.

La lucha de Lasarte, pero sin grandes ideas

Con la salida de Reinaldo Rueda, la danza de nombres comenzó a recorrer los pasillos de la ANFP. Además, la llegada del español Francis Cagigao, quien trabajó con Arsene Wenger en Arsenal, como director deportivo, suponía que el DT que iba a llegar iba a ser un golpe en Sudamérica o, al menos, iba a tener una trayectoria importante en Europa, por el conocimiento de Cagigao.

Sonaron Rafael Benítez, Hernán Crespo y Matías Almeyda, quien estuvo a punto de llegar desde la Major League Soccer, aunque ante la urgencia, los dirigentes se inclinaron por Martín Lasarte, ex Universidad de Chile y Universidad Católica, con basto conocimiento del medio.

El comienzo de Lasarte fue bueno con un triunfo en un amistoso ante Bolivia y de forma oficial con un empate de visita contra la Argentina de Lionel Messi, aunque la igualdad ante los propios bolivianos, días después, nos puso los pies en la tierra y marcaron que el camino iba a ser de total dificultad.

La polémica Copa América 2021 disputada en Brasil, parecía una buena oportunidad de aceitar el estilo de juego, que tuvo momentos buenos y otros bajos, con eliminación en cuartos de final contra el organizador.

Tras esta Copa venía el desafío de verdad, recuperar los puntos perdidos en las Clasificatorias, y la verdad, sobre todo en un comienzo se quedó bastante al debe, con derrotas ante Brasil, Colombia y Perú, y un empate en medio ante Ecuador de visita en Quito.

La racha de tres victorias consecutivas, en dos duelos ante Paraguay y uno ante Venezuela, parecía que revivía a Chile, aunque la caída ante los ecuatorianos en casa y contra Argentina en Calama, dejaron casi desahuciado al elenco de Martín Lasarte, que ganó en La Paz ante Bolivia después, pero cayó goleado ante Brasil en el Maracaná, llegando a la última fecha con un milagro como misión.

El milagro no sucedió, de hecho, Chile perdió en una aciaga noche con Uruguay por 2-0 en San Carlos y cerró un ciclo que jamás tuvo a La Roja en zona de clasificación y con un rendimiento de 35,1 por ciento.

Ahora el trabajo es de la dirigencia, que nisiquiera sabemos si va a buscar a un técnico nuevo o respaldar a Martín Lasarte, ya que las elecciones en la ANFP de fin de año, condicionan y agigantan un problema que viene hace años.