La columna de Aldo Schiappacasse: La chilena más deseada

Revisa el artículo del comentarista de Al Aire Libre en Cooperativa.

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El sabroso debate ya está instalado desde el martes en la élite del fútbol mundial. ¿Es el gol de chilena de Cristiano Ronaldo frente a la Juventus el mejor de la historia del fútbol?

El portugués, al menos, dijo que era el más hermoso de los casi 700 que ha marcado en su historia profesional, y que lo separa otra vez de su archirrival y Némesis, Lionel Messi, que no tiene uno tan bonito en su vitrina personal.

Zlatan Ibrahimovic dijo que el gol estaba bien, pero que debería intentarlo desde cuarenta metros, que fue la distancia que mediaba entre el sueco y el arco de Inglaterra cuando anotó su gol más célebre. El entrenador de Cristiano, Zinedine Zidane, era el autor del gol más hermoso que se recuerde para el Real Madrid en la Champions, al conectar una volea con giro en la final frente al Bayern Leverkusen, pero se rindió ante la proeza estética del portugués.

Se hace rivalizar la chilena con aquella de Hugo Sánchez, pero ésta fue más alta y estilizada. Nosotros tenemos nuestra propia, inolvidable, protagonizada por Sandrino Castec en 1979, jugando por la selección chilena en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza contra una selección argentina campeona del mundo y reforzada por Maradona, con Ubaldo Matildo Fillol en el arco.

Y está, claro, aquella cinematográfica de Pelé en "Fuga a la Victoria", del maestro John Huston, cuando el brasileño -que por una inexplicable razón estaba en un campo de concentración aliado durante la Segunda Guerra Mundial- logra conectar una chilena pese a tener las costillas fracturadas y a la amenaza de fusilamiento que pesaba sobre todo el equipo si le ganaban a los nazis aquel partido en París. Después Stallone atajaría un penal y todos juntos se fugarían en lo que para muchos es el momento más épico de la historia del fútbol en el cine. En la historia y la película original pasan a todo el equipo por las armas.

Digamos, en todo caso, que lo mejor del gol de Cristiano Ronaldo es que puso a la chilena en todos los rincones del mundo, salvo en Perú donde por odiosas razones bautizaron la jugada clásica como "chalaca". Nos ganamos el privilegio gracias a don Ramón Unzaga, un español que llegó a Chile a los 12 años, justo cuando comenzaba el siglo XX. En 1914, defendiendo al Naval de Talcahuano hizo una pirueta originalmente bautizada como "chorera", que afortunadamente fue rebautizada cuando la repitió en los Sudamericanos de 1916 y 1920.

Hay una estatua en el Estadio El Morro que recuerda a Unzaga. Si tiene tiempo, visite también el Huáscar.