La columna de Pelotazo: El día inolvidable

Es momento de recordar una historia de Chile en el Sudamericano sub 20, en la semana que comienza una nueva edición del campeonato.

La columna de Pelotazo: El día inolvidable

Por Jorge Gómez, @Pelotazo.

Esta semana comienza el Sudamericano sub 20 en nuestro país. Un torneo que nos ha dejado muchos recuerdos, pero pocos éxitos. En rigor ninguno, ya que no lo hemos ganado.

De 28 ediciones, las mejores campañas de la Roja fueron en 1975 (subcampeón) y 1995 (tercero). Completan el podio las actuaciones en 1964, 1977, 2001, 2005, 2007 y 2013 donde se logró el cuarto puesto.

Chile ha clasificado a seis Mundiales de la categoría. La Ley de Murphy se aplica para nosotros, ya que las Copas del Mundo sub 20 comenzaron en 1977 por lo que nuestra mejor versión no tuvo premio.

El primer torneo disputado fue en 1987 cuando la Roja fue local. Luego vino Qatar 1995, Argentina 2001, Holanda 2005, Canadá 2007 y Turquía.

De todos esos equipos, el que llegó más lejos fue el que viajó a Norteamérica hace ya 12 años. Para clasificar, eso sí, primero hubo que ir a buscar un cupo sudamericano a Paraguay.

En primera fase hubo grupo con Brasil, Bolivia, Perú y los locales. Los dirigidos de José Sulantay fueron terceros y pasaron al hexagonal final. En la siguiente serie, aparte del "Scratch" y los guaraníes, se sumaron como rivales Argentina, Uruguay y Colombia. Duro desafío donde la Roja agarró el cuarto lugar y los pasajes a Canadá.

El partido inolvidable se dio el 21 de enero. Chile enfrentaba por segunda vez a Brasil. Había perdido 4-2 en el debut y aparecía la chance de una revancha.

Fue un partido apretado donde el rival pegó primero a los 69' con el gol de Alexandre Pato. Sin embargo, Chile reaccionó a tiempo con un penal de Arturo Vidal a los 84'. No terminaban de festejar el empate los criollos cuando llegó el 2-1 de Brasil a los 85' con el tanto de Tcho.

Cuantas veces la misma historia, pensé en ese momento.

El encuentro expiraba y el árbitro colombiano Albert Duarte le cobró otro penal a la Roja. Aquí pensé distinto: esto no pasa nunca.

Felipe Flores tomó la pelota y Vidal quería lanzar de nuevo. En ese momento la Tierra dejó de girar un segundo. Todo dependía si Flores aceptaba pasársela. No aceptó y el actual jugador de Barcelona se la quitó. Era el quinto minuto de adición y llegó el 2-2 de Chile con dos jugadores menos tras las expulsiones de Nicolás Larrondo y Hans Martínez.

Tras el duelo Vidal comentó a la transmisión oficial: "Esos son los huevos que tiene que meter Chile en todos lados, ahí quedó Brasil, ahí quedó Brasil". Esa personalidad del equipo y del jugador en particular me dejó una grata impresión, que se extendió en Canadá al alcanzar el tercer puesto. Ese día me pareció que comenzaba algo nuevo y eso que aún faltaban siete meses para saber de Marcelo Bielsa.

Que desde este jueves (Bolivia, 19:30 horas) vivamos algo igual o mejor. Igual o mejor a lo vivido en el extranjero, porque siendo locales (en tres ocasiones) la Roja no quedó ni siquiera entre los cuatro primeros de un Sudamericano. Es hora de despertar.