Arbitro ruso Ivanov marcó récord de expulsados en partido Portugal-Holanda

Cuatro tarjetas rojas, todas por doble amonestación, mostró el juez del intenso duelo en que los lusitanos batió 1-0 a los "tulipanes" y avanzaron a cuartos de final.

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La "batalla de Nuremberg" entre Portugal y Holanda, arbitrada por el ruso Valentín Ivanov, registró la cifra más alta de expulsados en un solo partido de un Mundial, con cuatro, todos ellos a consecuencia de una segunda amonestación.

 

Además, Ivanov mostró un total de 16 tarjetas amarillas, la cosecha más abundante en la historia de los Mundiales que igualó el récord establecido por el español Antonio Jesús López Nieto en Corea del Sur-Japón 2002.

 

El holandés Mark Van Bommel inauguró la cuenta de amonestados ya en el segundo minuto y le siguieron Khalid Boulahrouz (7' y 63', expulsado), Maniche (20'), Costinha (31' y 46', expulsado), Petit (50'), Giovanni Van Bronckhorst (59' y 95', expulsado), Luis Figo (60'), Deco (73' y 78', expulsado), Wesley Sneijder (73'), Rafael Van der Vaart (74'), Ricardo (76'), Nuno Valente (76').

 

El partido terminó con victoria por 1-0 de Portugal, que terminó con nueve hombres sobre el campo frente a un equipo holandés con la misma cifra.

 

En el Mundial Corea del Sur-Japón 2002 el juez español Antonio Jesús López Nieto estableció un récord, con 16 amarillas, en el partido Camerún-Alemania en Shizuoka (Japón), que concluyó con dos expulsados por doble amonestación.

 

El número de amonestaciones que hizo López Nieto superó las 12 del partido entre las selecciones de Senegal y Uruguay disputado unas horas antes en Suwon (Corea).

 

Hasta entonces la mayor cantidad de amarillas mostradas en un Mundial estaba fijado en 10, correspondientes al partido de octavos de final México-Bulgaria en Estados Unidos 1994, que precedió a las nueve que hubo en la semifinal jugada por el propio elenco búlgaro ante Italia en ese mismo campeonato. (EFE)