Apenas llegó a Italia, ya tuvo su primer motivo de festejo. Antonio Cannoni, defensor de 16 años que hasta hace poco vestía la camiseta de las inferiores de Universidad Católica, anotó de cabeza ante el Carpi en uno de sus primeros amistosos con el Modena FC, club con el que firmó su primer contrato profesional en la Serie B italiana.

El zaguero dejó la institución cruzada como agente libre tras completar buenas actuaciones en las categorías formativas del club y en las inferiores de la selección chilena. Su pasaporte comunitario fue clave para facilitar el traspaso, evitándole las restricciones que suelen enfrentar los futbolistas extracomunitarios en Europa.

Un camino que ya recorrió otro canterano cruzado

Este tipo de salida temprana tiene un antecedente reciente en la propia cantera de la UC. A comienzos de 2023, Sebastián Pino había dejado el club con 19 años para firmar en el Deportivo Alavés, sin haber debutado antes en el primer equipo. Su historia terminó de forma distinta: regresó a Chile en 2024 para jugar algunos partidos en Huachipato, club en el que estuvo hasta fines del año pasado, y hoy se encuentra sin equipo a los 23 años.

El segundo chileno en la Serie B italiana

Con este fichaje, Cannoni se suma a Felipe Loyola, quien milita en el Pisa FC, para convertirse en el segundo futbolista chileno que compite actualmente en la segunda categoría del fútbol italiano.