La actual temporada de O’Higgins tiene un nombre propio: Arnaldo Castillo. Con 15 goles en 42 partidos, el atacante paraguayo-chileno de 29 años atraviesa el mejor momento de su carrera. Sin embargo, detrás de los festejos y los aplausos que hoy recibe en Rancagua, se esconde una historia de resiliencia frente a la peor cara del fútbol: el hostigamiento desmedido.

En una íntima y valiente conversación con el programa Jugada Nacional, el delantero abrió su corazón para revelar la compleja etapa que vivió cuando los resultados deportivos no lo acompañaban, una situación que escaló mucho más allá de las críticas futbolísticas y vulneró la tranquilidad de su entorno más íntimo.

¿Qué pasó con Arnaldo Castillo y por qué su familia recibió ataques?

El lado más tóxico de las redes sociales golpeó con fuerza al jugador, quien debió soportar cómo el enojo de algunos hinchas se transformaba en mensajes directos contra su familia.

“Hoy O’Higgins significa mucho para mí. No solamente por lo que representa el club, sino también por todo lo que viví acá. Hubo momentos muy malos. Pasé un periodo en el que no hacía goles y la gente se fue encima mío”, comenzó relatando el ariete.

La situación cruzó los límites deportivos. “También atacaron a mi señora, le mandaban mensajes y llegaron incluso a desearles cosas malas a mis hijas. El problema venía principalmente por algunos mensajes de la gente. Llegaban ataques hacia mis hijas e incluso hasta mis padres en Paraguay”, detalló el goleador.

La carga emocional de proteger a su familia y lidiar con los comentarios lo llevó a un extremo alarmante. “Llegué a tener pensamientos suicidas por todo lo que estaba pasando y por los malos deseos de la gente”, confesó estremecedoramente.

Salud mental en el fútbol: ¿Cómo superó Arnaldo Castillo su crisis sin ayuda psicológica?

Pese a la magnitud de la crisis de salud mental que estaba atravesando, Castillo decidió cargar con el peso en absoluto silencio. Según su propio testimonio, en ningún momento acudió al cuerpo médico o dirigencial del club para solicitar contención profesional.

“Nunca pedí ayuda. Mi señora sabía lo que me pasaba y lo que estaba viviendo, porque yo nunca demostré que estaba mal”, reconoció el futbolista. “Uno sabe guardar demasiadas cosas y comerse toda la mierda por dentro. Por fuera no demostraba nada, pero internamente estaba sufriendo. Tampoco fui tan valiente para tomar esa decisión”, reflexionó con crudeza.

El punto de inflexión para salir de ese escenario llegó desde la espiritualidad. “Me hundí en algo a lo que no le encontraba salida, hasta que conocí al Señor (…) Ese punto fue el quiebre del cambio en mi vida, yo siempre digo que Cristo me salvó de esa oscuridad, que hoy en día estoy viendo a plena luz. Ese cambio fue en 2024”, aseguró.

¿Quién es Arnaldo Castillo? Los difíciles inicios del actual goleador de O’Higgins

La resiliencia de Castillo no es nueva. Su historia está forjada en el esfuerzo desde la niñez en Paraguay, donde a los 11 años se levantaba a las tres de la madrugada, armado con un palo para espantar a los perros callejeros, para ir a descargar camiones de harina y almidón junto a su padre.

Esa misma fortaleza la tuvo que aplicar a los 17 años, cuando llegó a Chile persiguiendo el sueño del profesionalismo. El impacto del desarraigo fue brutal. “Iba a entrenar, volvía y me pasaba nuevamente. Me encerraba y lloraba. Fueron varios días así”, recordó.

La angustia fue tanta que estuvo a punto de rendirse. “A los pocos días llamé a mi mamá y le dije: ‘Quiero volver’”, narró. Sin embargo, la respuesta firme de su padre terminó marcando su destino para siempre: “Me dijo: ‘Hijo, yo no te voy a traer de vuelta. Aguanta. Si esto es lo que quisiste y esto es lo que quieres, tienes que aguantar’”.