La expectación por el regreso del público visitante a un Superclásico sufrió un revés mayúsculo. Cuando el plan inicial contemplaba la habilitación de 800 boletos para los fanáticos de Colo Colo de cara al derbi número 200 de este domingo en el Estadio Nacional, las autoridades gubernamentales bajaron el pulgar a la iniciativa.
La determinación generó molestia inmediata en la interna del “Cacique”, desatando una serie de gestiones y declaraciones públicas que buscan torcerle la mano a una decisión que parecía definitiva.
¿Por qué se frenó el ingreso de hinchas de Colo Colo?
La medida se frenó tras un informe desfavorable emitido por la Seremi de Seguridad. Según detalló Radio ADN, el documento técnico concluyó que actualmente no están dadas las garantías necesarias para desarrollar el encuentro con ambas hinchadas en las tribunas del recinto de Ñuñoa.
La resolución motivó la rápida reacción de Edmundo Valladares. El presidente del Club Social y Deportivo Colo Colo utilizó sus redes sociales para emplazar directamente a las autoridades.
“Estamos preocupados ante la posibilidad de que no se permita público visitante en el clásico”, comenzó señalando el dirigente, para luego argumentar: “En nuestros últimos partidos de visita se permitió el ingreso de socios, abonados e hinchas, y no hubo problemas de seguridad. Se deberían buscar mecanismos para repetir esa fórmula”.
Estamos preocupados ante la posibilidad de que no se permita público visitante en el clásico. En nuestros últimos partidos de visita se permitió el ingreso de socios, abonados e hinchas, y no hubo problemas de seguridad. Se deberían buscar mecanismos para repetir esa fórmula.
— Edmundo Valladares H (@ejvalladares) August 19, 2026
La última carta política y el alto valor de las entradas
Pese a lo lapidario del informe de la Seremi, el escenario todavía no estaría cerrado al cien por ciento. Según reveló el comunicador Edson Figueroa, desde la Delegación Presidencial existiría la disposición política para que el partido recupere su marco tradicional, dejando abierta la puerta a posibles conversaciones de última hora.
Junto a esta presión institucional, se conoció un dato que no pasó desapercibido respecto a la logística del eventual aforo visitante. En caso de concretarse el ingreso, las entradas destinadas a los seguidores del equipo popular habrían alcanzado un valor cercano a los 37 mil pesos, una cifra considerablemente superior a los precios habituales que se manejan para las zonas de galería en el torneo local.
Por ahora, la determinación oficial se mantiene firme: el Superclásico se jugaría exclusivamente con hinchas de Universidad de Chile. Los próximos días serán vitales para saber si la presión ejercida desde Macul logra modificar el panorama.