“Pagamos, pero nos demoramos, jajaja (sic)” Esa habría sido la respuesta que recibió Sandra Bastías, dueña de un minimarket en el barrio Las Higueras de Talcahuano, cuando reclamó a Huachipato el pago de una deuda que arrastra desde hace meses. Para su entorno, la frase sonó más a burla que a una explicación real.

Conocida en el barrio como Tía Sandrita, la comerciante vendió colaciones a las divisiones inferiores del club y también a los planteles del primer equipo masculino y femenino. Las facturas por ese servicio, seis en total, suman más de dos millones de pesos que hasta ahora no han sido cancelados.

Lo que denunció la familia de la comerciante

En diálogo con TVN Red Biobío, el hijo de Bastías relató cómo los pagos dejaron de llegar de un momento a otro. “Mi mamá como es hincha, puso a los niños por delante de cualquier cosa“, explicó, en alusión a que su madre siguió entregando el servicio pese a la falta de pago, movida por su cariño hacia el club.

La propia comerciante, hizo un llamado directo a la institución: “Fui leal al club. Voy a cumplir 70 años y me mato trabajando y necesito que me paguen mi plata, nada más. Es todo lo que le pido, por la lealtad que les tuve a ellos”, expresó.

Este caso se suma a otras denuncias recientes de proveedores impagos que rodean al club, en medio de una crisis económica que incluso llevó al técnico Jaime García a costear de su propio bolsillo la alimentación de los juveniles.

Lo que viene en lo deportivo para Huachipato

Mientras se resuelve esta situación, en lo deportivo el elenco de la usina encadena ocho fechas sin conocer de triunfos en el Campeonato Nacional. Como próximo desafío, los dirigidos por García visitarán el domingo 30 de agosto, a las 20:00 horas, a Coquimbo Unido en la vigésimo primera jornada del torneo.