Pedir que un juez se baje de un caso a mitad de audiencia no es algo que se vea todos los días en el fútbol chileno. Eso fue justamente lo que intentó el equipo jurídico de Colo Colo el martes pasado: solicitar la inhabilitación de Carlos Aravena, integrante del Tribunal de Disciplina, argumentando que su pasado como abogado de Universidad de Chile comprometía su imparcialidad para resolver el caso de Javier Correa.
El estrado no se lo tomó bien. La solicitud fue rechazada de inmediato, en medio de una evidente molestia, y Aravena continuó participando con normalidad en el resto de la sesión, la misma que horas después terminaría con dos fechas de suspensión para el delantero del Cacique.
Cómo llegó el caso hasta ese punto
El origen de todo fue un escrito de tres páginas que Azul Azul presentó ante el Tribunal, describiendo la conducta del “9” albo en el Estadio Nacional como un acto premeditado. La dirigencia universitaria fue más allá y le atribuyó un “ánimo directo de escarnio” hacia su propia hinchada, recordando además la sanción reciente que Correa ya había recibido por sus dichos contra el árbitro Nicolás Gamboa.
El propio jugador rechazó esa versión desde la misma sala. Pidió la palabra durante la audiencia, iniciada pasadas las 19:30 horas según reportó El Deportivo, y sostuvo que su gesto estaba dirigido al fotógrafo del club, en el marco de un festejo interno del plantel, y no a la hinchada rival.
La respuesta de Colo Colo con la Comisión de Árbitros
La ofensiva albo no terminó con el pedido de inhabilitación. La defensa de Macul también acusó a la Comisión de Árbitros de aplicar un criterio distinto según el club, exigiendo explicaciones por episodios anteriores de jugadores universitarios, como el de Maximiliano Guerrero ante Coquimbo en 2025, que quedaron sin sanción o con castigos leves, en contraste con lo ocurrido con Lucas Cepeda y el propio Correa.
Con este capítulo, la rivalidad entre ambos clubes dejó de limitarse a la cancha y se trasladó también a los pasillos de Quilín, en una disputa institucional que, a juzgar por el tono de esta audiencia, todavía tiene mucho para dar.