La historia entre Universidad Católica y José María Buljubasich llegó a su fin. Antes de ser gerente deportivo, el Tati fue arquero titular y capitán de los cruzados. Campeón en 2005, dueño de un récord de imbatibilidad que sigue vigente en el fútbol chileno con 1.352 minutos sin recibir goles. Cinco años más tarde, en 2010, regresó al club para asumir la gerencia deportiva, cargo que ocupó hasta este martes.
Se presentó en el Claro Arena para dar la cara tras conocerse la decisión del directorio de poner fin a su ciclo, en medio de las críticas por la eliminación en la Copa Libertadores y el rendimiento reciente del equipo. Con la voz entrecortada, Tati Buljubasich habló de lo que significó para él este cierre de etapa.
Las palabras de despedida de Buljubasich
“Me cuesta hablar. Agradecerle a Matías Claro por todo el tiempo que hemos trabajado juntos, tenemos una buena relación. Entiendo que los clubes tienen que tomar decisiones y las acepto, me parece bien. Estoy orgulloso de lo que hice en Católica. Les pido a los hinchas que respeten la decisión del club y que sigan trabajando para que sea cada vez más grande”, resaltó en conferencia de prensa.
Reconoció también las críticas recibidas en sus últimos meses en el cargo. “Dejé todo, lo más que pude, con errores y con aciertos, pero siempre con el deseo que al club le vaya bien. Sé que hay críticas, cosas que son duras, pero lamentablemente no saben todo el trabajo que se hace en este club y la información que les llega está torcida o equivocada. Somos de los mejores clubes de Sudamérica, fui parte de la etapa más ganadora del club”, agregó.
El balance de su gestión y las expectativas incumplidas
Consultado por su legado, fue directo: “Si alguien ha participado en más del 50% de los títulos de la institución y ayudar a jugadores a consolidarse, venderse, volver… El legado está en el trabajo del día a día, la humildad, el buen ambiente que intentamos generar”, planteó.
Sobre las críticas por la falta de refuerzos en el último mercado, defendió su gestión con matices. “El hincha tiene derecho a manifestarse. Sufrimos más con las bajas del plantel que con la falta de refuerzos. Con plantel completo, ganamos la fase de grupos en Libertadores. La gente se creó expectativas que no podíamos cumplir por una realidad, no por falta de ambición”, explicó.
Sobre su futuro, dejó la puerta abierta: “Quería seguir en el cargo, pero entiendo la situación que vive el club, que hay un directorio que tiene la potestad de tomar las mejores decisiones. Lo acepto. Tengo 55 años, quiero seguir trabajando, evaluaré las ofertas que lleguen y veré qué es lo mejor para mí, mi familia y mi trayectoria”, cerró.