El dispositivo de seguridad para la final de la Liga de Campeones que el sábado disputarán Liverpool y Tottenham en el Wanda Metropolitano contará con 4.700 efectivos, incorporará un dron y contempla la prohibición de la venta de alcohol en las zonas en las que se agruparán los 67.800 aficionados esperados.
Son algunos de los detalles que ofrecieron este martes los máximos responsables del dispositivo después de la última reunión de coordinación celebrada en la Delegación del Gobierno en Madrid, con implicación de todas las administraciones.
Por primera vez en un operativo de seguridad de un espectáculo deportivo considerado de alto riesgo participará un dron de la Policía Nacional, que sobrevolará las inmediaciones del estadio.
Junto con la UEFA, se pondrán en marcha equipos conjuntos de información para ofrecer atención directa a los aficionados en cada una de las “fan zone”: la de Liverpool en la plaza de Felipe II y la de Tottenham en la plaza de Colón.
Además de la previsión de asistencia desde el Reino Unido de unos 16.000 aficionados con entradas facilitadas por la UEFA, también se espera la llegada de seguidores desde Benidorm (Alicante), Canarias, Baleares o la Costa del Sol.