El ambiente en la Primera B se encendió abruptamente fuera de las canchas. Luego de varios días de fuertes rumores de pasillo, se confirmó una noticia que puede cambiar por completo el panorama del torneo: el propio directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) resolvió presentar una denuncia formal en contra de San Marcos de Arica ante el Tribunal de Disciplina.

En un principio, los trascendidos apuntaban a que Rangers de Talca estaba detrás de la acción legal. Sin embargo, el gerente deportivo de la escuadra piducana, Fabián Marzuca, desmintió categóricamente esa versión. “Nosotros no hemos hecho ninguna denuncia como club, como gerente deportivo no estoy tan metido en la parte societaria, pero en la parte deportiva nosotros no tenemos ninguna información que nosotros hemos hecho una denuncia, por eso nos pareció muy extraño”, aclaró.

Finalmente, según detalló Primera B Chile, fue la propia ANFP la que tomó cartas en el asunto a través de su Unidad de Control Financiero, destapando un flanco administrativo que tiene a los nortinos contra las cuerdas.

¿Por qué la ANFP denunció a San Marcos de Arica?

El corazón del conflicto radica en un tema estrictamente contable. Según la información del documento oficial revelada por ADN Deportes, la acusación apunta a “la falta de fidelidad y de integridad de la información financiera que el club ha proporcionado a la Asociación, puesta de manifiesto por una discrepancia sustancial, no justificada, entre lo que el propio club declaró bajo juramento ante la ANFP en el procedimiento trimestral del artículo 69.1 del Reglamento y lo que ese mismo Club reconoció, en sus estados financieros acorrespondiente al ejercicio del año 2025”.

En palabras simples, los números no cuadran por ninguna parte. En el primer trimestre de 2026, San Marcos declaró un capital de funcionamiento de poco más de 82 millones de pesos. Sin embargo, en sus balances entregados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) al cierre de 2025, el club reportó un patrimonio neto negativo de $2.909.444.

El texto de Quilín al que accedió el citado medio es lapidario respecto a las deudas: “La divergencia no es marginal: al 31 de diciembre de 2025 el pasivo real ($3.822.068.000) triplicaba con creces el informado a la ANFP apenas 3 meses después ($887.285.000)”.

Ante esta situación, la entidad rectora fue clara: “Como resulta evidente, o existe un hecho jurídico y contablemente idóneo que explique esta divergencia -una capitalización, una condonación de pasivos, una reestructuración societaria u otra operación de esa entidad, debidamente documentada- o bien la información proporcionada por el Club a la Asociación no ha sido fidedigna. No existe una tercera posibilidad”.

¿Qué castigo arriesga San Marcos de Arica por sus finanzas?

La gravedad de estas inconsistencias contables hace que el directorio de la ANFP apunte a una infracción del artículo 10.1 literal g) de su Reglamento, el cual aborda la adulteración o falsedad de la documentación entregada por los clubes.

Las consecuencias de este “escritoriazo” podrían ser devastadoras para el club nortino, que actualmente marcha en el octavo lugar de la tabla de la Primera B peleando por entrar a la liguilla de ascenso.

Según el mismo texto legal emitido por el directorio, el castigo no se trata de una simple resta de puntos: “En el caso de acreditarse la falsedad de la documentación presentada a la Asociación, ello conlleva como sanción la desafiliación del club infractor. En el caso de acreditarse la adulteración, la sanción aplicable resulta la del descenso a la categoría inmediatamente inferior”.

Ahora, la Primera Sala del Tribunal de Disciplina deberá citar a los “Bravos del Morro” para que presenten su defensa y los descargos correspondientes en un juicio deportivo que promete mantener en vilo a todo el fútbol de ascenso.