El Superclásico 200 está entregando un guion de película en el Estadio Nacional. U de Chile vs Colo Colo se fueron al descanso igualando 1-1 en un partido lleno de intensidad, fricción y un final de primer tiempo absolutamente infartante que requirió la intervención directa de la tecnología.

Los primeros 45 minutos arrancaron con una intensa disputa en el mediocampo. Colo Colo fue quien avisó primero con un remate cruzado de Javier Correa que se fue ancho a los 12 minutos. La tensión era evidente, dejando fuertes choques como el que protagonizaron Agustín Arce y Joaquín Sosa, quienes debieron ser atendidos en el área tras un duro impacto de cabezas.

El golazo de Álvaro Madrid que enmudeció a Ñuñoa

El trámite del encuentro comenzó a inclinarse para el “Cacique” pasada la media hora. El cuadro dirigido por Fernando Ortiz empezó a encontrar grietas en la defensa universitaria, primero con un cañonazo de Lautaro Pastrán que Matías Zaldivia salvó de milagro y luego con un achique fundamental de Gabriel Castellón.

Sin embargo, el cero se rompió a los 28 minutos. Tras un tiro de esquina y unos minutos de serio riesgo en el área azul, Álvaro Madrid encontró el balón y, con una espectacular definición de taco, puso el 1-0 que desató los abrazos en la banca colocolina.

El gol golpeó duro a la escuadra de Fernando Gago. La U comenzó a mostrar dudas en el fondo, Nicolás Ramírez tuvo que extremar recursos para evitar el segundo de Correa, y Leandro Hernández perdonó en un mano a mano que Lucas Barrera logró incomodar en el último segundo. Parecía que el local no tenía por dónde encontrar respuestas futbolísticas antes del pitazo.

La mano de Vidal y la jerarquía de Aránguiz para el empate

Pero los clásicos no saben de lógicas. En el minuto 44, Tobías Reinhart se resbaló al intentar conectar una volea desde fuera del área. El disparo defectuoso impactó directamente en la humanidad de Arturo Vidal y se fue al tiro de esquina. El juego continuó por unos segundos, pero desde la cabina del VAR llamaron al árbitro Juan Lara.

Las cámaras evidenciaron que el balón dio en la mano extendida del capitán colocolino. Tras la revisión en el monitor a pie de campo, el juez central no dudó y sancionó la pena máxima a favor de los laicos, desatando los airados reclamos del plantel visitante.

A los 46 minutos, con el reloj expirando, Charles Aránguiz tomó el balón. El “Príncipe” hizo gala de toda su jerarquía y frialdad para definir desde los doce pasos y batir al portero Gabriel Maureira, sellando el 1-1 parcial y devolviéndole el alma al cuerpo a los miles de hinchas azules en el Nacional. Un desenlace de locura que deja todo completamente abierto de cara al complemento.