El gerente deportivo de Blanco y Negro, Daniel Morón, cuestionó la designación de los jueces Francisco Gilabert y Fernando Véjar como encargados del VAR en el encuentro de este miércoles ante Deportes Melipilla, donde pueden retomar el liderato que les arrebató U. Católica.
Para el ex portero, la elección de ambos jueces les hace recordar las antiguas polémicas ante Cobresal y Palestino, duelos en que los colegiados omitieron faltas que pudierno cobrar como penales y complicaron al “Cacique”.
“Es un tema difícil de hablar, porque espero que no tengamos que hacer absolutamente ningún comentario después del partido con respecto al arbitraje o al VAR”, dijo en Al Aire Libre en Cooperativa.
“Para quienes nos tocó vivir aquellas situaciones con Cobresal y Palestino, que nos llega muy de cerca, y uno piensa que si fueron árbitros tan involucrados y en boca de todos, porque acá hasta hubo un reconocimiento de las autoridades de los árbitros de aquellos errores, hoy es otra la persona que está a cargo de los árbitros, quizás no tiene conocimiento de lo que pasó, pero podría haberse obviado la elección”, agregó.
“A confiar, creemos que Colo Colo tiene que jugar bien, estar a la altura de lo que ha venido haciendo y de esa manera tenemos que en definitiva poner nuestra energía, fuerza y no desgastarnos en lo que pueda venir de parte del arbitraje, esperando que sea un gran arbitraje y no tengamos que hablar después del partido de una falla que haya cometido un árbitro”, siguió.
Luego, se refirió al presente del referato nacional, muy cuestionado en las últimas semanas: “Es lamentable que tengamos que estar hablando de esto, que se definan partidos por situaciones arbitrales, a nadie nos gusta que haya errores que produzcan a lo mejor tanto daño a un equipo”.
“Nos gustaría que no tuviéramos que estar hablando de los arbitrajes, pero es un tema que hay que tratar de mejorarlo de alguna forma. No somos nosotros los que tenemos que recorrer esa área, sí podemos ayudar y bastante que los jugadores sean más leales, que no finjan golpes, que los jugadores no protesten”, prosiguió Morón.