Michael Clark, el ahora expresidente de Azul Azul, enfrenta su peor momento fuera de la cancha. Toesca, la empresa encargada de liquidar los fondos de la cuestionada Sartor AGF, presentó una ampliación de querella criminal contra él y otros ocho exdirectivos ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago. Los delitos que se le imputan son negociación incompatible y administración desleal.
El golpe más concreto está en los números: el fondo de inversión que administraban cayó un 59% de su valor, pasando de 31,8 millones a 13,1 millones de dólares. Las personas que pusieron su plata ahí no perdieron solo rentabilidad, quedaron como simples acreedores de sociedades de papel, sin ningún respaldo real detrás.
¿De qué acusan puntualmente a Clark y los otros directivos?
Según la querella presentada por el abogado Sergio Rodríguez, los acusados armaron una red de empresas en Chile, Islas Caimán y Estados Unidos para sacar plata de los fondos de inversión y financiar con ese dinero un edificio de lujo en Miami: el proyecto Faena Residences Miami. El mecanismo era simple, pero millonario: los recursos de inversionistas comunes pasaban por sociedades intermediarias hasta llegar al proyecto inmobiliario, cuyas ganancias quedaban en manos de los propios directivos de Sartor.
La acción judicial a la que tuvo acceso ADN Deportes, se dirige “contra Pedro Pablo Larraín Mery, Miguel Luis León Núñez, Mauro Valdés Raczynski, Óscar Alejandro Ebel Sepúlveda, Michael Mark Clark Varela, Alfredo Ignacio Harz Castro, Rodrigo Eduardo Bustamante García, Juan Carlos Jorquera Salhus y en contra de todos aquellos que resultaren responsables en calidad de autores, cómplices, o encubridores”. En buen chileno: usaron la plata ajena para negocios propios y nadie avisó nada a los reguladores ni a los clientes.
¿Qué consecuencias ya tuvo el caso Sartor?
Este no es el primer golpe que recibe Clark por este escándalo. La CMF, el organismo que fiscaliza el mercado financiero en Chile, ya le revocó la existencia a Sartor AGF y aplicó multas que superan los 14.500 millones de pesos, la sanción más grande que se recuerde en la historia reciente del mercado de valores chileno. Con esta ampliación de querella, el caso escala a un nuevo nivel penal que podría terminar con condenas concretas para los imputados.
Para el mundo del fútbol chileno, el nombre de Clark sigue siendo imposible de ignorar. Fue durante su gestión al mando de Azul Azul que se tomaron muchas de las decisiones que aún marcan a Universidad de Chile, y ahora su pasado en las finanzas lo tiene en el centro de uno de los casos judiciales más seguidos del país.