Eran cerca del mediodía del lunes cuando agentes de la PDI ingresaron al centro de entrenamiento de la Universidad de Chile con una orden judicial en mano. Durante las cuatro horas siguientes incautaron documentos y dispositivos electrónicos vinculados a Michael Clark, en el marco de la causa conocida como caso Sartor. El CDA convertido en escena del crimen y el plantel, en ninguna parte de esta escena.

La ausencia de los jugadores del primer equipo fue gracias a una decisión que Fernando Gago había tomado el sábado por la noche, cuando el partido ante Deportes La Serena se cerró 5-0: descanso el domingo, descanso el lunes, retorno el martes. Una rutina de manejo de cargas que, sin ningún cálculo político de por medio, dejó al grupo físicamente fuera del radio del operativo y mentalmente lejos del ruido judicial que sacudió a la cúpula del club.

¿Qué tiene Gago que no tuvo ningún DT anterior en esta crisis?

Desde que estalló la causa Sartor, la U ha operado con una directiva que ha estado bajo una presión permanente. Lo nuevo con Gago no tiene que ver netamente con lo que pasa en la cancha, sino que cómo el técnico argentino ha influido a su plantel de forma interna. Algo así como una burbuja funcional: resultados que generan cohesión entre los jugadores y una planificación semanal que no deja grietas por donde se cuele el caos de arriba.

Ninguno de sus predecesores en el ciclo más turbulento de Azul Azul logró eso de forma sostenida.

La paradoja es que Gago nunca tuvo que intervenir. No hubo comunicado, no hubo reunión de emergencia antes del entrenamiento, no hubo jugadores respondiendo preguntas de periodistas en la puerta del CDA. El blindaje fue una coincidencia, pero sirvió: si el plantel no está, el plantel no se expone.

¿Qué viene ahora para el grupo tras el allanamiento?

Este martes arrancó la semana de trabajo con una tarea adicional sobre la mesa. Según informó En Cancha, la presidenta del club o el gerente deportivo explicará al plantel lo ocurrido ayer en el CDA.

Ese momento será, en cierta medida, la primera prueba real de la burbuja que Gago ha construido: si la información llega ordenada y el técnico logra que el foco vuelva al campo antes del próximo partido, el episodio quedará como una anécdota institucional y no como una herida en el vestuario.

Ahora lo que se juega la U cobró mucha más importancia: los azules se metieron en la lucha por clasificar a la siguiente fase de la Copa de la Liga y lo hizo evidente con la goleada en La Portada, por lo que el DT argentino deberá impedir que la crisis judicial, derive en crisis deportiva.