“Ahora llevo el ADN de Colo Colo a Europa, comienza un nuevo camino”. Con esa frase, Darko Fiamengo se despidió en enero de la institución que lo formó desde los nueve años. Ocho meses después, el defensor de 23 años vuelve a Chile con una historia completamente distinta a la que imaginaba.
“Espero haber dejado una buena imagen en el fútbol chileno, tomaré la opción que aparezca”, confesó el exdefensor albo en una entrevista con AS Chile, resumiendo así un año que él mismo calificó como de malas decisiones y mala suerte.
El primer tropiezo que marcó su llegada a Europa
Todo comenzó con una oferta que parecía sólida. “Mi agente de ese entonces me dijo que había un club de la Tercera División de Suecia que estaba interesado. Me contactaron unas personas que se hacían llamar inversores de ese equipo”, relató Fiamengo.
La realidad fue otra: “El leve detalle que no me contaron es que, en realidad, era como una Quinta División, algo semiprofesional”, reconoció. Al llegar a Suecia, los supuestos inversores decidieron no invertir en el club, y la opción se cayó por completo.
Buscando una salida, el jugador se contactó con un representante europeo que le consiguió pruebas en varios clubes profesionales suecos. “Recibí el sí de todos los entrenadores, pero a la hora de firmar siempre tenía el mismo inconveniente”, explicó. El problema, según reveló él mismo, era no contar con pasaporte comunitario, un requisito clave para competir en Europa.
El golpe final en su intento por jugar en India
Con pocas opciones ya en el continente europeo, apareció una alternativa en Asia: el Real Kashmir, de la Primera B de India, por un contrato de tres meses.
Tampoco funcionó: “Firmé el contrato, fui y en el primer partido, el entrenador me dijo: ‘Estabas considerado para jugar, pero pregunté y aún no estás inscrito'”, contó. Una semana después llegó la explicación final: un documento desde la Federación de Chile nunca llegó a tiempo, y el club no pudo inscribirlo para el torneo.
Fiamengo también evaluó regresar antes a Chile, pero el costo del viaje frenó esas conversaciones. Ahora, de vuelta y sin equipo, buscará reconstruir su carrera desde cero. “El próximo año quiero seguir jugando fútbol, así que tendrá que ser desde la humildad, y tomaré la opción que aparezca. No puedo ir a exigir o a pelear un contrato”, cerró.