Un sistema tecnológico que no llegó a tiempo y un país golpeado por el clima. Esos son, en resumen, los dos argumentos que la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana puso sobre la mesa para explicar por qué dio marcha atrás con el regreso de los hinchas de Colo Colo al Superclásico 200 ante Universidad de Chile.

La entidad, encabezada por Germán Codina, había sido la impulsora original de esta política de reapertura para los clásicos más importantes del país. Por eso, el giro de último momento requería una explicación pública, que llegó a través de un comunicado oficial.

La tecnología que se quedó a mitad de camino

El primer argumento tiene nombre técnico: reconocimiento biométrico facial. El Estadio Nacional viene implementando este sistema para controlar los accesos de manera más segura, pero el proceso todavía está en fase de pruebas.

Según explicó la propia Delegación, los tiempos no alcanzaban para tener la herramienta lista y validada antes de este domingo, lo que habría representado un riesgo adicional de seguridad si se sumaba a la ecuación una hinchada visitante.

El otro factor que pesó en la decisión

El segundo argumento apunta a algo completamente ajeno al fútbol: el clima. Un sistema frontal ha golpeado con fuerza al norte del país en los últimos días, exigiendo recursos de Carabineros y otras instituciones del Estado en tareas de emergencia.

“Este es un elemento adicional que también debemos tener presente, actuando con responsabilidad frente a las distintas necesidades que hoy requieren la atención de Carabineros y de las instituciones del Estado”, señaló la Delegación en su comunicado, dejando en claro que la decisión no respondió a un solo factor, sino a la suma de ambos escenarios.