Javier Correa ya vivió esta misma situación antes, y aquella vez no pasó nada. El delantero de Colo Colo fue citado a comparecer ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP por el gesto que realizó tras la victoria 2-1 ante Universidad de Chile en el Superclásico 200, pero cuenta con un antecedente que podría transformarse en su principal argumento de defensa.

El propio Correa ya había hecho un movimiento prácticamente idéntico tras otra victoria de Colo Colo sobre la U, esta vez en el Superclásico de 2025 disputado en el Estadio Monumental, tras el triunfo 1-0 del Cacique. En esa ocasión, no hubo denuncia ni sanción para el delantero.

El detalle que podría inclinar la balanza a su favor

Más allá del antecedente de 2025, hay un matiz técnico que la defensa de Correa podría usar a su favor: según trascendió, el delantero no habría realizado el gesto mirando directamente a la hinchada rival, sino hacia la cámara oficial del club durante los festejos del equipo. Esa diferencia podría ser relevante, considerando que el Tribunal ha sancionado con dureza casos donde el gesto se dirige de forma explícita hacia el público contrario, como ocurrió con Nicolás Castillo y Lucas Cepeda en clásicos anteriores ante la U.

Pese a ese posible argumento, Correa no está libre de castigo: según el Código de Procedimientos y Penalidades de la ANFP, insultar o provocar a un rival o al público dentro del recinto se sanciona con entre una y tres fechas de suspensión. El delantero, además, arrastra un antecedente reciente: volvió apenas la fecha pasada de un castigo de tres partidos por críticas hacia los árbitros, y durante el mismo Superclásico protagonizó un cruce verbal con Matías Zaldivia.

El cambio de postura que llevó al Tribunal

La situación actual tuvo un giro respecto a lo que se anticipaba en un primer momento. Aunque inicialmente la U había optado por no presentar una acción formal, el club terminó cambiando de postura y presentó la denuncia el lunes, un día después del clásico, según reportó La Tercera. El Tribunal respondió rápido: citó a Correa para el próximo martes 1 de septiembre, fecha en la que deberá dar sus descargos ante la Primera Sala.

El episodio ocurrió mientras el plantel albo se reunía en la cancha del Estadio Nacional para la tradicional fotografía de festejo. Correa realizó un movimiento de pelvis frente a las cámaras, acción que la dirigencia azul interpretó como una burla directa hacia su hinchada. El árbitro Juan Lara no consignó el hecho en su informe oficial, lo que obligó a la U a recurrir directamente al organismo disciplinario.