Hay un club en el que Bruno Barticciotto siempre tuvo un lugar reservado por herencia: Huracán, la institución donde su padre, Marcelo Barticciotto, jugó durante su carrera como futbolista. Ese vínculo se activó este viernes, cuando el delantero chileno de 25 años fue oficializado como nuevo refuerzo del Globo, tras dejar Talleres de Córdoba.

El propio club anunció los detalles del acuerdo en sus redes sociales: un préstamo vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, con la posibilidad de extenderlo por una temporada adicional y una opción de compra incluida en la negociación.

El camino que siguió la negociación

La llegada de Barticciotto no fue la primera opción que evaluó Huracán en el cierre del mercado. El club había sondeado antes al también chileno Williams Alarcón, gestión que no prosperó, antes de cerrar finalmente el préstamo del delantero de Talleres.

Por qué buscaba un cambio de aires

El motivo detrás de su salida fue la falta de continuidad. Una seguidilla de lesiones lo relegó durante buena parte de la primera mitad de 2026 y le impidió consolidarse en el equipo que dirige Jorge Sampaoli. El saldo fue elocuente: apenas 102 minutos repartidos en seis partidos entre enero y agosto, con una asistencia como único aporte estadístico.

Ahora, el exseleccionado de La Roja buscará recuperar continuidad en un Huracán que marcha noveno en su grupo del Torneo Clausura argentino, con ocho puntos en seis partidos disputados.