Santiago Wanderers goza de un gran presente en la Primera B. Los Caturros comparten el liderato con Cobreloa y pelean palmo a palmo por regresar a la Primera División de nuestro país. Sin embargo, en medio de su buen momento deportivo, el club podría sufrir un cambio importante a nivel institucional y cambiar de dueños antes de que termine el año.

Santiago Wanderers podría cambiar de dueños

Según reveló Radio ADN, el presidente del club, Reinaldo Sánchez, tiene negociaciones avanzadas para vender el 60% de sus acciones en el Decano a un grupo de inversores extranjeros que también incluye la participación de empresarios chilenos. La firma del acuerdo podría producirse en las próximas semanas, una vez finalizada la Copa Intercontinental Sub 20 entre el equipo porteño y el Real Madrid, programada para el sábado 19 de septiembre en el estadio Santiago Bernabéu.

El empresario microbusero lleva varios meses negociando el traspaso del porcentaje mayoritario que adquirió en agosto de 2021, cuando se convirtió en el máximo controlador del conjunto de Valparaíso. Los montos involucrados en la operación no han sido revelados hasta el momento.

De acuerdo a la citada fuente, las negociaciones están avanzadas y el plan es esperar el resultado del compromiso ante el Real Madrid para formalizar la operación. El partido Sub 20 en el Bernabéu tiene una relevancia institucional que va más allá del resultado deportivo: representa el momento de mayor exposición internacional de Wanderers en su historia reciente, y las partes habrían acordado cerrar el acuerdo una vez superado ese hito.

El momento deportivo de Santiago Wanderers

La operación llega en un momento de gran expectativa para el club. Santiago Wanderers comparte el liderato de la Primera B con Cobreloa y sueña con regresar a la Primera División después de seis años de ausencia, el período más largo sin estar en la máxima categoría del fútbol chileno en la historia del Decano.

El equipo dirigido por Francisco Palladino ha dado señales claras de ser uno de los candidatos más sólidos al ascenso directo, lo que hace que el posible cambio de control accionario llegue en un momento clave tanto deportiva como institucionalmente.

Si la operación se concreta en los plazos previstos, los nuevos controladores llegarían al club en plena lucha por el ascenso, con todos los desafíos y la presión que eso implica.