El Superclásico 200 no da un solo segundo de respiro. Tras un cierre de primer tiempo de película, que incluyó la polémica mano de Arturo Vidal y el agónico penal convertido por Charles Aránguiz, el complemento arrancó con una intensidad brutal y un par de jugadas que paralizaron los corazones en el Estadio Nacional.

Apenas el árbitro Juan Lara dio el pitazo para poner en marcha la segunda mitad, Universidad de Chile salió como una tromba a buscar la ventaja definitiva ante un desconcertado cuadro albo.

La farra de Reinhart y el gol anulado a “Turboman”

En el minuto 45, en la primera pelota que rodó tras el descanso, la U armó una ofensiva letal. El balón le quedó servido a Tobías Reinhart, quien tuvo en sus pies la inmejorable opción de poner el 2-1 en el amanecer del complemento. Sin embargo, el volante mandó su remate a las nubes, perdiéndose una ocasión increíble frente a la portería de Gabriel Maureira.

Pero el asedio azul no se detuvo ahí. Solo un par de jugadas más tarde, en el minuto 47, Eduardo Vargas apareció destapado en el área para definir y desatar el delirio de los miles de hinchas laicos en las tribunas. “Turboman” festejaba con todo la ansiada ventaja.

Sin embargo, la alegría duró apenas un suspiro. Rápidamente, el cuerpo arbitral invalidó la conquista por un claro fuera de juego del experimentado delantero azul en la génesis de la acción. El banderín en alto ahogó el grito de gol y le devolvió el alma al cuerpo a la defensa de Colo Colo, que había quedado totalmente desacomodada en el arranque de la segunda mitad.

Con estas dos acciones de infarto, el marcador se mantiene 1-1 en el coliseo de Ñuñoa. El elenco dirigido por Fernando Gago busca aprovechar su enorme envión anímico, mientras que la escuadra de Fernando Ortiz intenta reaccionar para no perder el control del partido. El derbi está para cualquiera.