El futuro del control de Azul Azul empezó a tomar una forma concreta. Después de meses marcados por la crisis de Sartor y los cambios en la propiedad de la concesionaria, ya existe un primer acuerdo formal para ordenar la venta del paquete que concentra el 63,07% de las acciones.

No hay todavía un comprador definido ni una fecha para conocer al próximo controlador. Lo nuevo es que las partes involucradas aceptaron avanzar mediante un procedimiento competitivo, con reglas comunes para quienes quieran presentar una oferta.

Según un documento al que tuvo acceso En Cancha, la propuesta fue enviada el 21 de agosto por el Fondo de Inversión Privado y el liquidador de Sartor a Toesca AGF. Cinco días después, la administradora manifestó su disposición a avanzar bajo esas condiciones.

¿Cómo será la venta del 63,07% de Azul Azul?

La intención es vender el paquete controlador mediante un proceso competitivo en el que los interesados puedan presentar ofertas bajo las mismas condiciones.

El documento establece cuatro principios que deberán orientar el procedimiento: transparencia, orden, competitividad e igualdad de oportunidades entre los potenciales oferentes.

La propuesta revelada por el citado medio lo expresa de la siguiente manera: “El FIP y el Liquidador de Al Sartor dirigieron una propuesta a Toesca AGF que es la administradora de los fondos en Liquidación, en que se le propuso acordar un proceso de venta de las acciones de Azul Azul S.A. mediante un proceso que se estructure en base a criterios de transparencia, orden, competitividad e igualdad de oportunidades entre los potenciales oferentes”.

La fórmula apunta a generar competencia entre distintos potenciales interesados en lugar de resolver la venta mediante una negociación exclusiva con un único oferente. Eso tiene además una razón económica: las acciones de Azul Azul forman parte de los activos vinculados al proceso de liquidación de Sartor, por lo que la venta debe buscar maximizar la recuperación de recursos para acreedores y aportantes.

En términos prácticos, el procedimiento podría incluir una etapa de búsqueda de interesados, acceso a información sobre la sociedad, análisis de las propuestas y posteriormente una adjudicación del paquete controlador.

¿Cuándo comenzará la venta de Azul Azul y qué se define el 3 de septiembre?

La junta de acreedores de este jueves 3 de septiembre será la primera instancia relevante después del acuerdo entre las partes. La reunión no significa que ese mismo día se conocerá al nuevo controlador.

Lo que se espera es que comiencen a definirse aspectos básicos del procedimiento: quién conducirá la operación, cómo se buscarán interesados y bajo qué reglas se recibirán y compararán las ofertas. Después deberían venir otras etapas antes de cualquier cambio de propiedad: selección del intermediario, acercamiento a posibles compradores, revisión de antecedentes de Azul Azul, presentación de propuestas y la eventual adjudicación.

También deberá aclararse un punto regulatorio relevante: si el cambio de control obliga a realizar una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA). El antecedente no es menor. La Comisión para el Mercado Financiero ya había determinado anteriormente que la operación mediante la cual Michael Clark obtuvo indirectamente el control de Azul Azul debía ajustarse a las normas de una OPA.

Por eso, pese al primer acuerdo, todavía no existe una fecha exacta para saber quién será el próximo controlador de la concesionaria.

¿Qué exige la Universidad de Chile al próximo controlador?

La Casa de Estudios ha puesto el foco en la transparencia, el gobierno corporativo y el estricto cumplimiento del convenio que permite a Azul Azul utilizar el nombre y los símbolos de la Universidad.

Durante los últimos meses la relación se tensionó precisamente por ese punto. La prorrectora Dorotea López sostuvo que un informe jurídico encargado por la Universidad detectó “graves y reiterados incumplimientos” del convenio y posteriormente planteó que la institución no puede mantener una relación que no garantice condiciones compatibles con sus principios.

Por eso, para la Universidad de Chile no resulta indiferente la forma en que se produzca el cambio de control.

El proceso también puede terminar modificando la composición del actual directorio. Los representantes designados durante la administración anterior siguen en sus cargos, pero el liquidador y la junta de acreedores tienen facultades para realizar cambios en la mesa de Azul Azul. Ese escenario convierte la reunión del 3 de septiembre en una fecha relevante, aunque no definitiva.

Lo concreto es que la venta del 63,07% ya dejó de estar únicamente en el terreno de las posibilidades: existe una propuesta aceptada para establecer un proceso competitivo y ahora deben definirse las reglas que conducirán a la definición del próximo controlador de Azul Azul.