Cuatro bombas de estruendo. Ese es el número que aparece consignado en el informe arbitral que ahora complica a Coquimbo Unido: la cantidad de artefactos pirotécnicos que, según el propio árbitro del partido, impactaron directamente sobre el arquero rival y obligaron a suspender de forma definitiva el encuentro ante Huachipato.

El documento, firmado por el juez Nicolás Gamboa y difundido por la ANFP en sus canales oficiales, reconstruye con precisión cronológica lo ocurrido en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, durante la jornada en que el club celebraba su aniversario número 68.

Lo que registra el informe minuto a minuto

Según el escrito, “el encuentro se detuvo a los 68:15 minutos de juego, debido al lanzamiento de bombas de estruendo desde la Galería Norte”. A eso, Gamboa agrega el dato central del reporte: “Al menos cuatro artefactos pirotécnicos impactaron y/o cayeron directamente sobre el arquero del club Huachipato, Sr. Christián Bravo“.

El documento también detalla el protocolo que se activó de forma inmediata tras el impacto. “Ante lo ocurrido, el cuerpo arbitral procedió de manera inmediata a detener el encuentro, solicitando el ingreso y la intervención de los cuerpos médicos de ambos equipos. Una vez realizada la evaluación correspondiente, el profesional médico manifestó expresamente que el jugador no se encontraba en condiciones de continuar”, señala.

Por qué no hubo vuelta atrás en la decisión

El informe también justifica por qué no se evaluó reanudar el partido tras la atención médica inicial: “El cuerpo arbitral agotó las instancias y medidas disponibles tendientes a evaluar la posibilidad de reanudar el encuentro, sin que existieran las condiciones necesarias para garantizar la integridad física y la seguridad de los participantes”, indica el documento.

Gamboa cerró su reporte informando: “En virtud de lo anterior, el cuerpo arbitral determinó suspender definitivamente el partido. La decisión se adoptó al tener como consideración principal la seguridad e integridad física de jugadores”. El documento pasa ahora a manos del Tribunal de Disciplina, que deberá determinar las eventuales sanciones contra el club.