A comienzos de este año, Marcos Bolados estaba prácticamente listo para dejar Colo Colo rumbo a Everton, en una operación que dejaba conformes a todas las partes. Pero una grave rotura de ligamento cruzado en plena pretemporada le cambió los planes de un plumazo, lo dejó fuera de las canchas durante toda la temporada, y frenó esa salida que parecía inminente. Ocho meses después, con el extremo ya recuperado, la historia vuelve a repetirse, aunque esta vez contra el reloj.

El antofagastino de 30 años está lejos de entrar en los planes de Fernando Ortiz, y el club le abrió la puerta de salida desde hace meses. Cuatro equipos del fútbol chileno mostraron interés durante este mercado: Everton de Viña del Mar, Coquimbo Unido, O’Higgins y Deportes La Serena aparecieron en distintos momentos como alternativas para que el atacante continuara su carrera lejos del Monumental. Pese a los acercamientos, ninguna negociación terminó de concretarse, y el antofagastino sigue perteneciendo al plantel albo a menos de 24 horas del cierre del libro de pases.

Por qué ninguna de las ofertas prosperó hasta ahora

El principal obstáculo pasó por los tiempos: el mercado de fichajes de la Primera División cierra este jueves a las 19:00 horas, y la extensa recuperación de Bolados, que lo mantuvo casi seis meses sin competir, complicó que algún club se decidiera a cerrar una operación formal en el corto plazo disponible.

O’Higgins buscaba un reemplazante tras la salida de Francisco González para reforzarse en la Copa Sudamericana, pero ya lo encontró; Coquimbo Unido quería sumar velocidad de cara a sus octavos de final en la Copa Libertadores; y Everton analizaba incorporarlo para la segunda rueda del torneo local. Ninguna de esas tres vías, ni la de La Serena, logró concretarse a tiempo.

Lo que arriesga Bolados si se queda en Colo Colo

Si el panorama no cambia en las próximas horas, el extremo deberá pelear por un lugar en un plantel donde hoy no es prioridad para el cuerpo técnico, además de recuperar ritmo tras casi un año sin jugar oficialmente.

A eso se suma la variable contractual: su vínculo con Colo Colo vence en diciembre de 2026, por lo que si no sale transferido en este mercado, podría afrontar sus últimos meses como jugador del Cacique y marcharse como agente libre a fin de año, cerrando una etapa de casi una década en el club al que llegó en 2016.