Un nuevo episodio vergonzoso se vivió en el fútbol chileno, ya que en el Estadio Francisco Sánchez Rumorosa se disputaba el choque entre Coquimbo Unido y Huachipato por la fecha 21 del Campeonato Nacional 2026. En el segundo tiempo, la visita logró abrir el marcador, y a la brevedad se hizo sentir el descontento de la hinchada local que tuvo un actuar deplorable, el cual daño al golero de la escuadra visitante.

A los 66’ minutos del segundo tiempo, los Acereros abrieron el marcador tras un error en la defensa local que aprovechó el atacante Sergio Núñez, dando la ventaja a la visita. Tres minutos después del gol, la hinchada de los Piratas demostró su descontento lanzando al menos cuatro bombas de ruido a la cancha, las cuales explotaron a los pies del golero Christian Bravo, quien se desplomó en el gramado del terreno de juego. 

Debido a la situación, tanto jugadores de Coquimbo Unido como los de Huachipato, además del cuerpo arbitral, fueron en apoyo del jugador afectado que se encontraba en el pasto de la cancha. Uno de los protagonistas fue Diego Sánchez, quien inmediatamente trató de calmar a los aficionados y se dirigió en apoyo del golero de la visita. Tras toda la polémica, el juez del compromiso Nicolás Gamboa tomó una acertada decisión sobre el desarrollo del partido. 

Nicolás Gamboa suspende el partido

Tras la situación ocurrida en el terreno de juego, el colegiado Nicolás Gamboa dio a conocer que el partido no seguirá su transcurso debido a que el arquero, Christian Bravo, no estaba en condiciones de seguir debido al daño causado por las bombas de estruendo.

“Conversamos con los médicos de Huachipato que evaluaron al portero. Me percaté que reventaron cuatro bombas de ruido al lado de él y desde el VAR confirmaron la situación. El arquero no puede continuar, y por su integridad decidimos que el partido se suspende definitivamente”, señaló el árbitro Nicolás Gamboa, que señaló que no se podía seguir jugando debido al daño generado al joven golero de los Acereros. 

Posterior al aviso del colegiado, Christian Bravo siguió afectado con mareos y con problemas auditivos debido a la explosión de los proyectiles. Debido a esta situación, el portero fue trasladado al Hospital San Pablo de Coquimbo.