La muerte de Nicolás Vidal dejó de ser solo un hecho policial y pasó a convertirse en una denuncia directa con nombres y cargos. Desde Estrella Roja no hablan de pelea ni de enfrentamiento: apuntan a una emboscada que terminó con el asesinato del futbolista de 25 años en Llolleo, provincia de San Antonio.

Vidal, padre de dos hijos y ex cadete de Santiago Wanderers, recibió un disparo a quemarropa tras un partido amateur entre Cerro Alegre y Estrella Roja. El encuentro ya había terminado cuando se desató el ataque.

El relato del ataque tras el partido

En diálogo con ADN Deportes, David Antinopai, jugador del club porteño, relató la secuencia que terminó en tragedia. “El número 3 de ellos empezó con amenazas. Decían que iban a dejar la cagada cuando terminara el partido, que iba a correr sangre…”, afirmó.

Según su testimonio, un grupo comenzó a perseguir a Vidal. “En un momento salieron persiguiendo al Nico y un tipo le disparó cuatro veces, pero no le llegó ningún disparo. Después, cuando el Nico ya estaba acorralado, el tipo le tiró un balazo a quemarropa. Luego llegaron cinco tipos más y le empezaron a pegar con palos, patadas, y el Nico cayó desplomado”, agregó.

Antinopai también reveló un detalle que hoy golpea aún más al plantel: “El Nico no tenía que haber viajado ese día, pero igual quiso apoyar al club, estaba comprometido. Él era buen compañero, alegre, padre de familia”.

La acusación directa contra el DT rival

Las acusaciones escalaron. Ricardo Tobar, presidente de Estrella Roja, responsabilizó directamente al entrenador de Cerro Alegre: “El director técnico de ellos es uno de los asesinos. Una vez terminado el partido, no pasaron ni 30 segundos y él llegó a nuestra galería con más de 20 delincuentes. Atacaron a niños, a mujeres, a nuestra delegación, a todos”, sostuvo.

El dirigente insistió en que no hubo riña. “Nunca fue una riña, a nosotros nos encerraron, no nos dieron la posibilidad de que nuestros niños, mujeres y la delegación salieran del estadio. Queremos que se haga justicia y que pague no solo el asesino, sino también todos los que hicieron ese daño”.

La investigación ahora deberá determinar responsabilidades penales. Mientras tanto, el fútbol amateur tratará de convivir con una gran herida que cada vez se repite más.