Hace apenas dos meses, Nicolás Monckeberg hablaba desde su rol de director de Blanco y Negro para cuestionar públicamente a la ANFP. Ahora, esas mismas palabras se convirtieron en el centro de una denuncia formal presentada por el propio Tribunal de Disciplina ante el Tribunal de Honor, en un giro que abre un nuevo frente de tensión entre Colo Colo y el organismo rector del fútbol chileno.

Todo se remonta al 24 de junio, cuando la Primera Sala sancionó a Javier Correa con cuatro fechas, luego rebajadas a tres, por sus dichos contra el árbitro Nicolás Gamboa tras el partido ante Huachipato por la Copa de la Liga. En esa oportunidad, el delantero había disparado: “siempre que nos toca, nos caga”.

Las publicaciones que terminaron en denuncia

Monckeberg no se quedó callado tras el fallo. En su cuenta de X, calificó la sanción como “un castigo selectivo” y agregó que “cuando la justicia se vuelve selectiva, deja de ser justicia y pasa a ser persecución”. Esas dos publicaciones son ahora, según la presentación firmada en pleno por el presidente de la Primera Sala, Exequiel Segall, el fundamento central de la denuncia, tal como reveló La Tercera.

Para el organismo, esas frases no constituyen una crítica jurídica legítima, sino imputaciones directas contra la honorabilidad e imparcialidad del Tribunal, lo que configuraría una infracción grave al Código de Ética de Dirigentes del Fútbol Profesional. Mientras el proceso avanza, Monckeberg mantiene la presunción de inocencia.

Monckeberg asumió como director de Blanco y Negro en mayo de este año / ©Photosport.
Monckeberg asumió como director de Blanco y Negro en mayo de este año / ©Photosport.

Lo que arriesga Monckeberg

El escrito invoca dos artículos específicos: el 8, letra b), número 2, que sanciona injuriar o agraviar a autoridades de la ANFP, y el artículo 5, que exige objetividad y veracidad en las declaraciones de los directivos, remarcando además que Monckeberg tenía un interés directo en el caso por su cargo en la concesionaria.

Con esos argumentos, la parte acusadora pidió al Tribunal de Honor aplicar la sanción más alta disponible: entre seis meses y dos años de inhabilitación dirigencial. Según agregó el citado medio, el mismo organismo presentó además una denuncia separada, sin relación con el caso de Colo Colo, contra Sebastián Pini, presidente de Unión La Calera, por hechos similares.