Colo Colo despertó este martes en lo más alto de la tabla, pero con la mirada puesta en los escritorios y la enfermería. El triunfo 2-1 sobre Universidad de Concepción dejó secuelas inesperadas: un informe arbitral detallado que pone en la mira al debutante Gabriel Maureira y al goleador Maximiliano Romero por faltas reglamentarias. Lo que debía ser una semana de absoluta calma para preparar el asalto al liderato exclusivo frente a Coquimbo Unido, se ha convertido en un rompecabezas para Fernando Ortiz.

A esto se suma la incertidumbre sobre la condición física de Jonathan Villagra, el “hombre de hierro” de la defensa alba, y un ambiente institucional convulsionado por la salida de directores históricos en la concesionaria. El Cacique se juega mucho más que tres puntos este domingo en el Monumental; se juega la estabilidad de un proyecto que, pese a los resultados deportivos, enfrenta turbulencias administrativas que podrían derivar en sanciones económicas y deportivas justo en la recta final de la primera rueda.