Blanco y Negro llegará a su Junta Ordinaria del 29 de abril con un cambio decisivo en su directorio: Alfredo Stöhwing y Ángel Maulén dejarán sus cargos, en medio de la OPA impulsada por Aníbal Mosa. La salida de ambos directores altera la correlación de fuerzas justo antes de la votación que definirá la nueva mesa que gobierna a Colo Colo.

El movimiento ocurre a dos días de una cita que, año a año define presidencia y equilibrios internos en la concesionaria. Esta vez, con la Oferta Pública de Adquisición (OPA) en curso, el resultado no solo ordena el directorio: también condiciona quién controla efectivamente las decisiones estratégicas del club en el corto plazo.

Salidas reordenan el directorio de Blanco y Negro

Según información de ADN Deportes los integrantes del bloque Vial-Ruiz Tagle, no continuarán como directores de Blanco y Negro y la señal es clara: el sector opositor a Mosa pierde dos sillas en el momento más sensible del calendario corporativo.

Con este ajuste, ese bloque quedará reducido a una presencia mínima dentro del directorio con Diego González, aunque en el entorno de la concesionaria no descartan que su continuidad también sea revisada en la misma junta.

El efecto político es inmediato: menos contrapeso interno en una instancia donde cada voto define no solo nombres, sino el rumbo del club en materias deportivas y financieras.

Alfredo Stöhwing liderando la Junta Ordinaria de Accionistas en 2024 / ©Photosport
Alfredo Stöhwing liderando la Junta Ordinaria de Accionistas en 2024 / ©Photosport

OPA y votos: ventaja para Mosa

La consecuencia del nuevo escenario es que Aníbal Mosa queda en posición favorable para ser reelegido como presidente de Blanco y Negro. Sin Stöhwing ni Maulén, el empresario ya no depende de negociar con todos los bloques para asegurar mayoría en la testera.

En la práctica, la ecuación cambia: el respaldo del Club Social y Deportivo Colo Colo pierde peso como factor decisivo, algo que en ciclos anteriores fue clave para definir presidencias. Hoy, con la OPA en marcha, el control se traslada hacia la capacidad de consolidar acciones y votos propios.

Es por eso que este miércoles no solo se definirá al nuevo directorio, sino que también se confirmará si la ofensiva de Mosa logra cerrar el círculo: avanzar en la compra de acciones, reducir la oposición interna y asegurar continuidad en el mando.