El mes de abril asoma como un periodo de definiciones cruciales en los pasillos del Estadio Monumental. El próximo 29 de este mes está fijada la Junta Ordinaria de Accionistas de Blanco y Negro, instancia obligada para presentar los estados financieros, pero que este año trae un componente político de altísima tensión: se debe reordenar el naipe del directorio y elegir al presidente por un nuevo periodo.
En este entramado, donde el bloque Vial debe reemplazar al fallecido Carlos Cortés y el Club Social y Deportivo (CSD) Colo Colo debe definir a sus representantes, el actual mandamás de la sociedad anónima siente tambalear su sillón. Ante este escenario, y según información revelada por el portal DaleAlbo, Aníbal Mosa estaría preparando un golpe de timón financiero sin precedentes para no depender de nadie y asegurar su imperio en Macul.
¿Cuál es el “plan maestro” de Aníbal Mosa para no perder la presidencia?
El empresario de origen sirio prepara una nueva Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) para aumentar su participación y gobernar sin necesitar los votos del Club Social. Sabedor de que el escenario está líquido y que podría perder la presidencia si la corporación no lo apoya, Mosa busca asestar un golpe de mercado. Según el citado medio, desde la interna de la concesionaria —específicamente voces ligadas al bloque Vial— anticipan que el actual timonel lanzará esta oferta para engrosar su paquete accionario, sumar más directores a la mesa y tomar el control absoluto de Blanco y Negro por secretaría financiera.
¿Por qué el Bloque Vial ahora sí estaría dispuesto a vender sus acciones?
Las nuevas condiciones económicas de esta inminente oferta serían considerablemente más favorables que las presentadas en enero, dando luz verde a la operación. Cabe recordar que a finales de enero, Mosa ya había intentado una OPA para comprar hasta 30 millones de títulos de la serie B (equivalente al 30% de la S.A.), pero la jugada no tuvo el éxito esperado y solo capturó un porcentaje menor. Sin embargo, el escenario cambió radicalmente. Hoy, los máximos opositores a la gestión de Mosa estarían abiertos a vender su participación ante los jugosos montos que se preparan. Si este negocio se concreta (la Comisión para el Mercado Financiero aún no lo oficializa en su sitio web), el mapa político de ByN cambiaría para siempre.
¿Qué rol juega el CSD Colo Colo en esta millonaria pugna por el poder?
Históricamente, el Club Social ha sido el voto dirimente entre ambos bloques, pero la estrategia de Mosa busca anular y reducir al mínimo ese poder de veto. Hasta ahora, la corporación solía alinear sus dos votos con el sector del empresario puertomontino, pero las dudas se instalaron en la previa. Edmundo Valladares, mandamás del CSD, lo dejó claro antes del duelo con Palestino: “Somos determinantes, pero no hemos tenido conversaciones con los bloques respecto de alguna propuesta (…) Lo que corresponde es discutir los puntos a seguir por parte de los directores”. Justamente esa indefinición es la que Mosa planea dejar en “punto muerto” con su billetera: si compra las acciones del bloque Vial, ya no necesitará seducir al Club Social para seguir reinando en el Monumental.