La crisis del referato nacional ha escalado a niveles insostenibles en la sede de Quilín. Tras una seguidilla de errores determinantes en la Copa de la Liga y escándalos administrativos, la directiva de la ANFP, encabezada por Pablo Milad, ha decidido quitarle el piso a Roberto Tobar. El exjuez es apuntado como el principal responsable de una gestión que no levanta cabeza ni en la cancha ni a nivel institucional.

¿Se va Roberto Tobar de la ANFP? El ultimátum de Pablo Milad

La máxima autoridad del fútbol chileno no ocultó su molestia tras las polémicas de la última fecha y envió un mensaje directo al jefe de los jueces. Según revelan fuentes al interior de Quilín a El Deportivo, la instrucción es drástica: “A Roberto Tobar ya le dieron un ultimátum: despide a los de bajo nivel y deja solo a los mejores, o se va él”.

Tras una reunión en el Mindep, el propio Pablo Milad disparó públicamente contra la gestión de Tobar: “Hay que seguir apretando a los árbitros. Ya lo sabe Tobar y su equipo: tienen que mejorar”.

El timonel enfatizó que la dualidad de criterios es un tema sensible que ya colmó la tolerancia de la mesa directiva: “Hay que seguir apretando a los árbitros, en el sentido de que apliquen los mismos criterios y no haya una dualidad en un mismo partido“.

El lapidario juicio de Javier Castrilli: “Es un mediocre”

La presión sobre Tobar no solo viene desde dentro de la ANFP. Hace solo unas semanas, Javier Castrilli, expresidente de la Comisión de Árbitros, se sumó a las críticas tras la polémica ocurrida entre Jovanny Campusano y Javier Altamirano en Chillán. El trasandino no tuvo filtros y calificó a Tobar de “mediocre”, profundizando la crisis de imagen que atraviesa el jefe arbitral chileno.

Esta crítica internacional llega en un momento donde el desempeño de los jueces es cuestionado cada fin de semana. Sin ir más lejos, los errores de los jueces Mario Salvo y Matías Assadi resultaron determinantes en el empate entre Universidad de Concepción y Universidad Católica. En dicho encuentro, se amonestó injustamente al delantero cruzado Juan Francisco Rossel, lo que provocó la indignación total en la precordillera.

La reunión secreta en el Monumental que detonó la crisis

Uno de los capítulos más complejos en la gestión de Tobar fue su cita no informada con la dirigencia de Blanco y Negro. El 12 de agosto de 2025, Tobar fue captado entrando al estadio de Pedreros en una camioneta blanca para reunirse con Aníbal Mosa.

El hecho ocurrió solo días antes de un clásico clave contra la UC y generó un quiebre de confianza total: “El timing fue pésimo, inoportuno por donde se le mire”, acusaron en ese momento desde San Carlos de Apoquindo. A esto se sumó el polémico “perdonazo” a Jorge Almirón, luego de que Tobar declarara que no denunciaría al DT albo pese a sus críticas a la transparencia del torneo, dejando al directorio de Milad “atado de manos” para actuar de oficio.

Escándalos internos: Del “Caso Parking” al lío de las juezas

La falta de manejo administrativo ha abierto flancos judiciales y amenazas de paro que tienen a Tobar contra las cuerdas:

  • Amago de paro: En noviembre de 2025, el sindicato de árbitros amenazó con detener el fútbol por la falta de estacionamientos para entrenar, un contrato que Tobar no advirtió que vencería.
  • Caso Nahuelcoy-Toloza: El castigo contra las juezas Cindy Nahuelcoy y Loreto Toloza por denunciar favoritismos internos (vinculados a Julio Bascuñán y Leslie Vásquez) sembró dudas inmediatas sobre su capacidad de gestión.
  • Déficit de criterio: La ANFP recrimina que Tobar no ha podido controlar la dualidad de criterios en el VAR, lo que afecta la transparencia de la competición cada fecha.