El fútbol chileno entra en su etapa de transformación más ambiciosa con la implementación de la Nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas (SADP), y Universidad de Chile ya mueve sus piezas para no quedarse fuera del nuevo tablero de poder. Según información de En Cancha, el club laico ha propuesto formalmente nombres de peso para integrar la nueva estructura de la Federación de Fútbol de Chile: Cecilia Pérez asoma como candidata prioritaria para el directorio federativo, mientras que el abogado y accionista José Ramón Correa se perfila para liderar la comisión que aplicará la normativa. Aunque las designaciones finales dependen de la votación en Quilín, la U se posiciona como el actor más activo para encabezar la separación definitiva entre el ente rector y la Federación.
¿Podría Cecilia Pérez dejar la U de Chile para asumir un cargo en la Federación?
La postulación de Cecilia Pérez como candidata prioritaria para integrar el directorio de la Federación no es un movimiento administrativo más; representa un giro estructural en su carrera dirigencial. Al ser la carta fuerte de Universidad de Chile para ocupar uno de los cuatro sillones de la mesa federativa, Pérez se encuentra ante la obligación legal de abandonar su cargo actual en la vicepresidencia de Azul Azul debido a la incompatibilidad de funciones que exige la nueva normativa. De concretarse su elección, se generaría una vacante de alto perfil en la mesa que preside Michael Clark, obligando a una reestructuración interna en el Centro Deportivo Azul mientras el club recupera, por fin, una voz directa en la toma de decisiones estratégicas en Quilín.
El rol estratégico de José Ramón Correa en la reconfiguración de la ANFP
Por otro lado, la figura de José Ramón Correa ha trascendido el ámbito legal para convertirse en el verdadero estratega de la ofensiva azul. Su perfil como abogado y director de Azul Azul se vio fuertemente potenciado en enero de 2026, cuando consolidó su poder accionario al adquirir el 21,44% de la propiedad que pertenecía a la familia Schapira, lo que lo transformó en el segundo mayor accionista individual de la institución. Esta solidez interna es la que hoy lo proyecta hacia la comisión encargada de implementar la Ley SADP, donde Correa actuaría como el cerebro técnico encargado de redactar el nuevo orden institucional. Su cercanía con el bloque oficialista garantiza que los intereses de la U estén presentes en la raíz de la separación entre la liga profesional y la Federación.
La competencia por el mando y el adiós de Pablo Milad en 2026
Este reordenamiento ocurre en un momento de definiciones mayores, marcado por la confirmación de que Pablo Milad no buscará la reelección tras finalizar su periodo en 2026. Con el actual mandamás proyectando a Jorge Yungue como su sucesor natural, la pugna por los nuevos cargos federativos ha despertado el apetito de los otros grandes del país. Mientras la U apuesta por Pérez y Correa, el bloque de Juan Tagle desde Universidad Católica ya ha presentado cartas junto a directivos de Palestino y Coquimbo para asegurar su cuota de representación. En paralelo, Aníbal Mosa desde Colo Colo observa como una opción independiente que busca mantener el equilibrio de fuerzas, configurando una carrera por el poder donde la U, tras años de ostracismo dirigencial, ha decidido dar el primer golpe comunicacional y político.