Javier Correa se convirtió en el salvador de Colo Colo en el Estadio Ester Roa Rebolledo. El delantero argentino anotó en la agonía para darle el triunfo a los albos sobre la Universidad de Concepción y devolverles la cima del Campeonato Nacional 2026.

Tras el pitazo final, el goleador se sinceró y reveló todo lo que vivió en los últimos meses: lesiones, críticas, malas rachas y la llegada de su nuevo hijo. El goleador habló de todo con una honestidad que pocas veces se ve en el fútbol chileno.

¿Qué dijo Javier Correa tras el triunfo de Colo Colo?

El delantero comenzó reconociendo la competencia interna que vive con Maximiliano Romero por un puesto en el equipo. “Me preparo para estar. Después el Tano tiene la difícil tarea de decidir si yo o Maxi. Eso no implica que me rompa el lomo todos los días, que me entregue al máximo. Hoy me toca esperar un rato porque Maxi lo estaba haciendo bien, así que nada, feliz, contento”, señaló.

Luego vino la parte más emotiva de la entrevista. Correa reveló que la llegada de su tercer hijo fue el empujón anímico que necesitaba en un 2026 muy difícil. “Fuimos papás el otro día… y uno no lo pasa bien a veces, y eso le da ánimo para seguir”, dijo antes de profundizar en sus penurias.

“No es fácil, me lesioné mucho. Las críticas vienen en base a lo que uno muestra, pero soy un agradecido de la gente, del cariño que me da. Pero uno no la pasa bien porque se prepara para jugar. Con la llegada de mi hijo, y los otros dos, estamos completos”, afirmó visiblemente emocionado.

El delantero también reveló que en la semana ya intuían que algo bueno estaba por venir. “Lo habíamos hablado en la semana, que hoy se cortaba la mala racha de todo porque siempre un hijo es una bendición. Agradecerle a la gente que vino a hacer el aguante, y como siempre digo, hay que trabajar para estar acá, romperse el lomo. Sin ser soberbio, pero cuesta mucho estar acá, entonces a uno le cuesta el doble que a los otros jugadores”, indicó.

¿Qué dijo Javier Correa sobre su festejo en Colo Colo?

Correa también explicó la intensidad de su celebración tras el gol del triunfo, que llamó la atención por los gestos que realizó en la cancha. “Porque la remé. Desde hace un mes y medio que vengo lesión tras lesión, dolor tras dolor, y no es fácil levantarse en las mañanas todos los días. Soy un privilegiado, un bendito neto. No fue fácil, pero tengo unos huevos gigantes para llevarme todo por delante”, sentenció con la emoción a flor de piel.