Fernando Ortiz no ha ganado ninguno de los seis partidos de mayor exigencia que enfrentó desde que asumió en Colo Colo: dos clásicos ante Universidad de Chile, una final de Supercopa, dos duelos por la clasificación a Copa Sudamericana y la reciente caída ante Coquimbo Unido en la Copa de la Liga. El registro acumulado en esas seis fechas es de cero victorias, una igualdad y cinco derrotas, con un global de 3-12 en goles.

Ese número es el que ahora orbita sobre la mesa donde Blanco y Negro debe tomar una decisión. En junio vence una cláusula de revisión semestral estipulada en el contrato del técnico argentino, instancia en la que la directiva evaluará formalmente su continuidad. Lo que ocurra en ese momento no preocupa demasiado en el entorno del club: según informó En Cancha, Aníbal Mosa no tiene intención de interrumpir el proceso a mitad de año. El problema está más adelante.

¿Por qué la renovación de Ortiz no está asegurada?

La discusión real no es junio, sino diciembre. Colo Colo fijó internamente un objetivo de tres títulos para este año: Liga de Primera, Copa de la Liga y Copa Chile. Si Ortiz llega al cierre del semestre con al menos uno de ellos, tiene chances concretas de renovar por 2027. Si termina el año en blanco, Mosa no le ofrecerá continuidad, sin importar la cantidad de puntos acumulados en fechas regulares.

El único respaldo que hoy tiene Ortiz es la mejora en el rendimiento regular del equipo respecto a la gestión de Jorge Almirón. Mosa valora ese cambio de imagen en el día a día y por eso no piensa cortar el proceso en junio.

Sin embargo, el historial en partidos decisivos apunta exactamente en la dirección contraria: bajo su mando, el Cacique no disputó Libertadores ni Sudamericana en 2026 por las caídas ante Cobresal (3-0) y Audax Italiano (2-1), perdió la Supercopa ante Universidad de Chile por 3-0, cayó en el Superclásico y ante Palestino de local, partido con los árabes que lo dejaba como puntero en su aniversario, y ahora se complica en la Copa de la Liga.

Esa acumulación es la que frena la conversación sobre renovación para 2027.

¿Qué necesita Ortiz para seguir en 2027?

El escenario más favorable para el Tano pasa por resolver primero lo inmediato. Colo Colo necesita vencer a Huachipato en la última fecha de la fase de grupos y esperar que Coquimbo Unido no gane ante Deportes Concepción para avanzar en la Copa de la Liga. Un triunfo ahí no borra el historial, pero reactiva la posibilidad de ir por el título y cambiar el relato de cara al semestre decisivo.

El factor político también incide. Mosa consolidó el control total de Blanco y Negro con un directorio de consejeros afines, lo que elimina los contrapesos internos que antes podían ralentizar decisiones sobre el cuerpo técnico.

Eso significa que si el presidente decide renovar, lo hará sin resistencia. Y si decide no hacerlo, tampoco habrá debate. La continuidad de Ortiz más allá de 2026 depende, en lo esencial, de una sola variable: levantar una copa antes de que termine el año en el Estadio Monumental.