Apenas salió de las oficinas de Quilín, Javier Correa encendió una nueva polémica. El delantero de Colo Colo, recién sancionado por sus gestos ante Universidad de Chile, se conectó a la transmisión de Arturo Vidal y lanzó dardos directos contra el Tribunal de Disciplina que acababa de castigarlo.

“Es un chiste. Es mejor quedarte en casa tomando un mate y que te den no más la sanción. Tendríamos que averiguar hinchas de quién son los que dan el veredicto”, cuestionó el delantero, entre risas irónicas junto al King. Vidal no se quedó atrás: “¿Tanto nos van a querer bajar? ¿Por qué tanto odio? No les gusta ver a Colo Colo bien”.

El antecedente que hacía temer lo peor

Ese tipo de declaraciones no es inocuo en términos reglamentarios: el propio organismo puede abrir un nuevo proceso disciplinario por críticas públicas de un jugador, independiente de la sanción original. Y Correa ya tenía historial en esa materia: en junio pasado había sido castigado con cuatro fechas, luego rebajadas a tres, por dichos contra el árbitro Nicolás Gamboa.

Con ese precedente fresco, la posibilidad de una tercera sanción en apenas tres meses parecía completamente real para el delantero argentino.

Lo que finalmente resolvió el Tribunal

La incertidumbre se despejó rápido. Según reveló BioBioChile, el organismo optó por no avanzar en esa dirección: “Los miembros del Tribunal de Disciplina, en general, no interponen denuncias por declaraciones de futbolistas, para así evitar cruces mayores. Y esta vez el escenario no cambiará”.

Con esa definición, Correa solo deberá cumplir el castigo original de dos fechas, ausentándose ante Huachipato este domingo y, la semana siguiente, en el duelo de local frente a Deportes Concepción.

Durante su defensa, el delantero había insistido en que su gesto correspondía a “una celebración con el camarógrafo del club”, y no un mensaje dirigido a la hinchada rival. Vidal, por su parte, tampoco enfrentará consecuencias por sus propias declaraciones en el mismo streaming.