La fecha 11 de la Primera B quedó manchada por la violencia fuera de la cancha. En lo estrictamente deportivo, Santiago Wanderers superó con contundencia por 5-1 a Cobreloa en el Estadio Elías Figueroa Brander de Valparaíso, un resultado que alejó a los dirigidos por César Bravo de la cima del torneo. Sin embargo, el análisis futbolístico quedó relegado ante los graves incidentes ocurridos en las inmediaciones del recinto deportivo una vez finalizado el encuentro.

Según múltiples registros y testimonios, grupos de barristas protagonizaron agresiones contra familias completas en el sector de los estacionamientos, derivando en un reclamo formal por parte de la dirigencia naranja y en crudos relatos de las víctimas.

Cobreloa exige respuestas ante las agresiones en Valparaíso

La magnitud de los incidentes motivó una rápida respuesta institucional. Y es que la directiva de Cobreloa alzó la voz para condenar los ataques sufridos por su parcialidad a la salida del estadio. A través de un comunicado oficial, el club minero manifestó su rechazo a cualquier acto que ponga en riesgo la integridad física de los asistentes, subrayando que el fútbol debe vivirse en un marco de respeto y seguridad.

En el documento, la escuadra loína fue enfática al señalar que dichos valores fueron vulnerados por grupos que no representan el espíritu de la actividad. Además de entregar su apoyo a las familias afectadas, la dirigencia naranja confirmó que se encuentran recopilando todos los antecedentes necesarios para exigir las explicaciones pertinentes tanto a las autoridades de seguridad como al club organizador por lo que calificaron como evidentes fallas en los protocolos de resguardo.

“Fractura de cráneo”: El dramático testimonio de un hincha agredido

El nivel de violencia de los enfrentamientos quedó expuesto a través de los testimonios de los propios afectados. Calama en Línea rescató el relato de Guillermo, un usuario de TikTok e hincha de Santiago Wanderers, quien denunció haber sido atacado junto a sus hijos por barristas de su mismo equipo mientras se dirigía al sector de estacionamientos en las canchas de la Alejo Barrios. El afectado detalló que una turba de aproximadamente 30 individuos, armados con piedras, palos y botellas, se abalanzó sobre ellos, obligándolos a huir del lugar.

El testimonio de la víctima incluyó detalles sobre la gravedad de sus lesiones y apuntó directamente al actuar policial. El hincha relató que durante la huida recibió un golpe contundente en la cabeza que casi lo derriba, asegurando que si caía al suelo sentía que lo podían matar.

Tras lograr llegar a su vehículo ensangrentado, acudió a un centro asistencial. Según sus propias palabras y amparado en el parte médico del Hospital Carlos Van Buren, el diagnóstico fue una fractura de cráneo que requirió cuatro puntos de sutura. Finalmente, el afectado cuestionó la falta de ayuda por parte de Carabineros presentes en el lugar y la seguridad del estadio, preguntándose a quién debe exigirle responsabilidades por las agresiones sufridas por los mismos seguidores de su club.