El mando de Colo Colo cambió de manos hoy y la guerra civil en Blanco y Negro terminó definitivamente. Con el retiro del bloque opositor, Aníbal Mosa configuró una mesa diseñada para un solo fin: cemento y lobby político de alto nivel. El riesgo ahora recae en el Club Social, que pasa de ser el voto dirimente a un actor de fiscalización sin poder de veto real ante la mayoría absoluta.

¿Quiénes integran el nuevo directorio de Blanco y Negro?

La mesa directiva de Colo Colo quedó conformada por siete representantes del bloque de Aníbal Mosa y dos delegados del Club Social y Deportivo, consolidando un control total de 7 sobre 9 votos. Esta mayoría aplastante se concretó tras la decisión de Alfredo Stöhwing, Ángel Maulén y Diego González de no presentarse a la reelección, pavimentando la OPA que dejará a Mosa como dueño casi absoluto de la concesionaria.

Los nombres que componen el nuevo directorio de Blanco y Negro son:

  • Bloque Mosa: Aníbal Mosa, Eduardo Loyola, Aziz Mosa, Jaime Pizarro (exministro del Deporte), Nicolás Monckeberg (exministro del Trabajo), Paul Fontaine y Paloma Norambuena.
  • Club Social y Deportivo: Edmundo Valladares y Edison Marchant.

La llegada de Monckeberg (RN) y el retorno de Pizarro (Boric) no es una coincidencia. El plan radica en tener interlocutores válidos con todo el espectro político para agilizar los permisos que requiere la remodelación del Estadio Monumental.

¿Qué significa el regreso de Edmundo Valladares a Colo Colo?

Su retorno busca restaurar la conexión emocional con el hincha y ejercer una fiscalización técnica sobre los movimientos financieros de la Sociedad Anónima. Valladares, que presidió la institución entre 2021 y 2022 con éxito deportivo, asume el asiento que dejó libre Alfredo Ugarte. En la interna saben que su rol será complejo: al no existir ya una división de bloques iguales, el Club Social pierde la llave de las decisiones y queda limitado a denunciar posibles irregularidades en el uso del patrimonio.

Pese a esto, la figura de Valladares junto a Edison Marchant garantiza que el proyecto inmobiliario no pase por encima de los socios. La corporación apuesta a que su experiencia institucional sirva de contrapeso ante la velocidad con la que Mosa pretende cerrar los contratos de Naming Rights con firmas internacionales.

¿Cómo afectará el nuevo directorio al proyecto del Estadio Monumental?

La conformación de este directorio es la pieza de relojería definitiva para ejecutar la inversión de 50 millones de dólares mediante el patrocinio de marcas globales. Con la asesoría de Playfly Sports, el club entra en una fase de lobby intenso. La presencia de Pizarro y Monckeberg en la misma mesa permite que Colo Colo tenga llegada directa al Ministerio del Deporte y al Ministerio del Trabajo, simplificando la burocracia para un estadio que apunta a recibir a 60.000 espectadores.

Este esquema no está pensado para el mercado de fichajes de invierno, sino para la supervivencia financiera de los próximos 30 años. Paul Fontaine, quien obtuvo la primera mayoría de votos (13,50%), será el encargado de la ingeniería económica para que el costo de la obra no asfixie las arcas del club. La salida definitiva de Leonidas Vial del mapa dirigencial elimina las trabas internas que frenaron el proyecto durante la última década.

El panorama está despejado para que Aníbal Mosa sea ratificado como presidente en las próximas horas. La gran incógnita es si este “Superdirectorio” logrará equilibrar la billetera para el cemento con la exigencia de refuerzos de elite que la hinchada demanda para la Copa Libertadores.