El joven ingresó a la Posta Central con un paro cardiaco, acompañado de un hematoma lado derecho de su cerebro, que le provocó la parálisis.
Según explicó el doctor Ristori, el hematoma creció por el desangramiento, y desplazó al cerebro hacia el lado izquierdo del boxeador.
Ristori agregó que, si bien Pardo puede realizar movimientos mínimos con sus extremidades y se comunica con monosílabos, puede quedar con déficit motor, de lenguaje y de conocimiento.
El médico declaró que “la Asociación Médica Mundial y el Colegio Médico, a nivel nacional, hace ya mucho han prevenido sobre la práctica del boxeo como deporte. A mí me parece que la práctica de una actividad que tiene objetivo central producirle a otra persona un traumatismo encéfalo craneano es una barbaridad y no debiera ocurrir”.
El último púgil chileno que falleció por causas similares a las que mantienen internado a Pardo fue David Ellis, quien perdió la vida tras un combate disputado el 20 de diciembre de 1991.
En tanto, en octubre de 2001, el boxeador Joel Mayo quedó hospitalizado en estado de gravedad en la ciudad de Villarrica luego enfrentarse al colombiano Jorge Noriega, campeón mundial peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).