Un verdadero terremoto dirigencial azota a la sede del fútbol chileno. Un importante bloque de clubes del Consejo de Presidentes ha iniciado una ofensiva silenciosa pero letal con un único objetivo: aplicar una censura para destituir a Jorge Yunge, el actual secretario general de la ANFP y mano derecha de Pablo Milad.
A través de reuniones a puertas cerradas, la cúpula de varios equipos busca remover al directivo talquino, acusándolo de graves negligencias legislativas y de hacer perder cientos de millones de pesos a la entidad por un polémico y fallido acuerdo comercial.
¿Qué planean los clubes para sacar a Jorge Yunge de la ANFP?
La operación para derrocar a Yunge ya está en pleno desarrollo. Según destapó La Tercera, la articulación comenzó con llamados y un grupo de WhatsApp que hoy cuenta con la representación de 15 clubes y 22 miembros. Esta táctica se materializó este jueves en un almuerzo clave en un restaurante de Santiago.
¿Las razones del quiebre? Primero, se le acusa de no prever el complejo escenario parlamentario de la nueva Ley SADP, apuntándolo por tener presuntos intereses creados que impidieron introducir indicaciones favorables para el fútbol. El segundo golpe es económico: se le cuestiona un eventual conflicto de interés con la Constructora Independencia, fallido sponsor de la Copa de la Liga. Las negociaciones caídas privaron a la ANFP de ingresar $200 millones, desechando insólitamente a marcas como Uber Eats y Mercado Pago, que estaban dispuestas a pagar montos cercanos a los $350 millones.
¿Por qué sacar a Yunge y no a Milad de la ANFP?
El plan para decapitar a la secretaría general y salvar a la presidencia tiene un trasfondo netamente reglamentario. Para remover a Pablo Milad y a todo el directorio se requiere un quórum de 4/5 de los sufragios, mientras que para destituir a Yunge sólo se necesitan 2/3 de los votos del Consejo. “En el fútbol, es más fácil echar al técnico que a todo el equipo. Esto es algo parecido”, resumen desde los pasillos de Quilín.
En el entorno de Yunge acusan que esta movida es puramente instrumental por la dificultad de sacar a Milad, y afirman que faltan argumentos para la censura. De hecho, un presidente ajeno al movimiento advirtió sobre el conteo de apoyos: “Al parecer, los votos de Primera sí están, pero tienen dudas con los de la B“.
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¿Qué apoyo tiene Jorge Yunge en la ANFP?
En medio del fuego cruzado, el talquino sumó el respaldo de Aníbal Mosa. El mandamás de Blanco y Negro defendió la continuidad del directorio: “Lo más grave aquí es que se trató de romper una institucionalidad (…) no estamos defendiendo ni a Pablo Milad, ni a Jorge Yunge ni a nadie; estamos defendiendo la institucionalidad. Bajo ese punto de vista primó la cordura y el señor Milad tiene que terminar su proceso nomás“.
Estas palabras llegan tras un último Consejo marcado por gritos, discusiones entre Milad y los presidentes, y acusaciones de un “intento de golpe de estado“, donde incluso el oficial de cumplimiento, Miguel Ángel Valdés, debió intervenir. El ambiente fue crudamente retratado por César Villegas, Presidente de Deportes Limache: “Fue un Consejo que demuestra lo que somos y cómo estamos. Se desarrolló sin tener ninguna toma de decisión (…) Esto está tan desgastado, está tan contaminado, está tan sucio que hay que ser transparentes”.
En resumen
- El contexto: Un bloque de 15 clubes organizó un plan mediante WhatsApp y almuerzos para exigir la destitución de Jorge Yunge de la ANFP.
- El costo: Al secretario general se le acusa de negligencia en la tramitación de la Ley SADP y de desechar millonarios contratos para la Copa de la Liga.
- La estrategia: Los clubes apuntan a Yunge porque requiere menos votos (2/3) que intentar derrocar a todo el directorio de Pablo Milad (4/5).
- La atmósfera: El fútbol chileno enfrenta una profunda crisis y un clima interno catalogado por los propios dirigentes como “desgastado y sucio”.