Ignacio Rodríguez, el jefe de local de Money Global que declaró ante la PDI haber sustraído 50 millones de pesos “por encargo” de Arturo Vidal, no es un desconocido para el volante de Colo Colo: ambos compartieron la cantera del club hace más de una década, cuando Rodríguez se formaba como delantero en las categorías juveniles del Cacique.
El vínculo se mantiene activo hasta hoy. Rodríguez integra el plantel de Rodelindo Román, el club del barrio de San Joaquín donde Vidal ha sido parte de la propiedad y ha dirigido partidos en el último tiempo. En paralelo al proceso judicial que se conoció esta semana, el volante ya devolvió parte del dinero robado y negocia completar la restitución total.
¿Quién es Rodríguez dentro del caso Vidal?
En el ambiente de las casas de cambio, Rodríguez se había ganado cierta notoriedad por jactarse de su cercanía con el internacional chileno, una amistad que data de más de diez años según antecedentes recopilados por ADN Deportes. El propio trabajador detalló ante los investigadores que los retiros de efectivo desde la caja fuerte se realizaron mediante visitas presenciales al domicilio del futbolista en Colina.
De acuerdo con el matinal Contigo en la Mañana de Chilevisión, el lazo entre ambos suma otro capítulo a través de Rodelindo Román, el mismo club donde Vidal ha tenido presencia activa tanto en la propiedad como dirigiendo en cancha. El mediocampista de Colo Colo declaró el lunes 18 de mayo en la Brigada Investigadora de Robos Centro Norte exclusivamente como testigo y no enfrenta cargos formales en esta causa.
¿Por qué cuestionan el método del robo?
La forma en que se ejecutó la sustracción generó incredulidad entre quienes conocen el rubro. Fuentes del mercado cambiario consultadas por el citado medio, no midieron sus palabras al conocer el procedimiento: “Debe estar loco de la cabeza”, señalaron, apuntando a la falta de criterio para extraer dinero de una caja fuerte en una industria donde cada movimiento de divisas queda registrado de forma obligatoria.
El detalle más revelador es la proporción: el monto sustraído representa más de la mitad del capital que Money Global puede manejar en un solo día, lo que convierte cualquier intento de pasar inadvertido en un cálculo imposible. Las casas de cambio operan con controles internos minuciosos que dejan margen cero para ocultar un faltante de esa magnitud. Según Radio Biobío, Vidal ya restituyó 35 de los 50 millones robados y avanza en gestiones para completar la devolución de los 15 millones restantes.